CENTRO CULTURAL PABLO DE LA TORRIENTE BRAU

Concierto Cubadisco 2009

Roy Brown

Mayo de 2009

Palabras

ROY BROWN | CONCIERTO CUBADISCO 2009*
Viernes 22 de mayo de 2009 | Invitados: TitoAuger y grupo Así somos
Artista visual: Servando Cabrera y Pablo Marcano
RoyBrown:cantautor y músico fundamental del pueblo puertorriqueño

Decir Roy Brown es hablar de buena parte de la historia de la nueva canción puertorriqueña; esa que dentro de la música popular representa un capítulo importante, nacida en un contexto de luchas sociales y políticas que se desarrollaron en Puerto Rico y en el mundo en los años setenta: la lucha anticolonial, por la defensa del patrimonio nacional, contra el servicio militar obligatorio, el movimiento por la paz, en contra de las guerras imperiales, las luchas contra el racismo, por los derechos humanos, las luchas obreras y estudiantiles, la lucha tercermundista contra la intervención económica, política y cultural de los imperios, entre otras. La canción, como arte, comenzó a manifestarse y a opinar en torno a estos importantes eventos que convulsionaban al mundo. Se aglutinaron individuos y grupos que se constituyeron, eventualmente, en movimientos importantes, principalmente en Europa, Norteamérica y Latinoamérica. La canción adquiere una función de nuevo tipo, tal como la describiera el escritor Mario Benedetti, canción urgente, la de ser instrumento de luchas reivindicativas y revolucionarias.
En Puerto Rico, un grupo de jóvenes universitarios comenzaron a expresar en su voz una nueva modalidad en la lucha patriótica y estudiantil a través de la canción.
La generación de trovadores de los sesenta y setenta, a la que perteneció Roy Brown, fueron jóvenes que desarrollaron un proyecto de creación autoral original que conjugaba en sus letras, de manera formidable, una calidad estética elevada con una comprensión clara y un compromiso genuino en relación con las inquietudes de su pueblo y los problemas y conflictos del mundo convulso que les tocó vivir. Se trataba de una nueva canción que resultaba ser un verdadero instrumento de lucha social, que fue marginada por los medios comerciales de difu- sión, que nunca se dejó dirigir o dominar por ellos y que, en esencia, tuvo que inventar sus propias formas de expresión y se sirvió siempre de sus propios recursos temáticos.
Una obra general que podemos resumir de compromiso con su pueblo, de posiciones frontales, de creación artística de altura, de continuar y persistir a pesar de escollos, censuras, persecuciones, marginaciones, de no estar apadrinado por los grandes consorcios, de no escucharse en radio y televisión, una obra de gran alzada por el arte creativo y matizada de amor patrio.
Hay cantores de moda que vienen, suenan mucho y se van. Son efímeros como la espuma y pasan «sin penas ni glorias». Pero hay otros que siempre han estado. Cuando regresan nos dicen lo de siempre y a la vez nos dicen algo nuevo. De esa estirpe es Roy Brown, cantautor fundamental que pertenece a su pueblo. Custodio de su memoria e interlocutor de sus anhelos libertarios. Autor de canciones rebeldes, insurrectas, to- davía irredentas.
Roy Brown, cantor de su pueblo, reflexiona a sus cuarenta años de lucha cultural:
(…) pensando para mí, puedo decirles que aquellas necesidades, aquellas observaciones, aquellas circunstancias que me formaron y que me hicieron entrar en la música de la forma en que lo hice, todavía existen. Las mismas necesidades, tanto en lo artístico como en lo social, existen. Las mismas adversidades que uno puede ob- servar del mundo en que uno vive, y sufre y se indigna. Yo celebro estos cuarenta años, y celebro la testarudez que uno tiene de seguir haciendo lo que uno empezó y no ha terminado aún.
JORGE H. MEDINA
Mayo de 2009

Currículum

Currículum

LETRAS

BORICUA EN LA LUNA

Desde las ondas del mar que son besos a su orilla, una mujer de Aguadilla vino a New York a cantar.
Pero no, solo a llorar un largo llanto y morir.
De ese llanto yo nací como la lluvia una fiera. Y vivo en larga espera
de cobrar lo que perdí.
Por un cielo que se hacía más feo más más volaba
a Nueva York se acercaba un peón de Las Marías Con la esperanza, decía, de un largo día volver. Pero antes me hizo nacer Y de tanto trabajar
se quedó sin regresar: reventó en un taller.
De una lágrima soy hijo y soy hijo del sudor
y fue mi abuelo el amor
único en mi regocijo
del recuerdo siempre fijo en aquel cristal del llanto
como quimera en el canto
de un Puerto Rico de ensueño y yo soy puertorriqueño,
sin na, pero sin quebranto.
Y el «echón» que me desmienta que se ande muy derecho
no sea en lo más estrecho
de un zaguán pague la afrenta. Pues según alguien me cuenta:
dicen que la luna es una
sea del mar o sea montuna. Y así le grito al villano:
yo sería borincano
aunque naciera en la luna.

(Poema de Juan Antonio Corretjer musicalizado por Roy Brown)

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