78. Razones
Lázara Ribadavia
Julio de 2006

Palabras

Lázara Ribadavia | Razones Sábado 8 de julio de 2006 | Invitados: Rita del Prado, Samuell Águila Obra plástica: Zaida del Río Ausencia quiere decir volver Por más que haya sucedido muchas veces, siempre que Lázara Ribadavia suba a un escenario para cantarnos, ese día va a ser especial, como lo es este sábado, cuando ella vuelve a ser el centro de nuestro ritual a guitarra limpia. Después de algún tiempo de ausencia, la reconocen como una cómplice de naturalezas vivas esos queridos árboles del patio del Centro Pablo, a los que nunca dejamos de mencionar, porque ellos también hacen su concierto desde el deshojar hasta el reverdecer, como una parábola con todas las canciones que cuentan cómo amamos, desamamos, volvemos a amar, partimos y regresamos. Hoy, por suerte, Ausencia quiere decir volver, pues realmente para una artista como ella la esencia del regreso es volver con el canto a humedecer la huella que ha dejado en el público y en los trovadores amigos. Y esa huella es posible únicamente cuando se canta desde lo más hondo y cuando «las canciones son pedacitos de vida hechos música», como descubrió hace tiempo el sabio amigo Joaquín Borges-Triana. Por ello, ni la ausencia ni la lejanía podrán volar más alto que la magia de Lázara. Es gracias a esta verdad que siempre vamos a escucharla acompañados del mayor regalo que puede hacerle el público a un trovador: la ilusión. La ilusión que acompaña a quienes van camino de un reino donde la única urgencia permitida es amar la vida en toda su grandeza y en todos sus detalles. Un reino donde se le puede pedir a un jazmín herido que florezca. Por eso no es posible sentir que el de hoy va a ser un concierto fugaz, envuelto en una breve estancia pasajera antes de partir nuevamente a otra ciudad de otro país, pues cuando Lázara nos canta trae consigo todos los instantes compartidos, todo el espacio añorado, todo el tiempo del mundo, toda la vida, todo el amor. Tal vez entonces habría que inventar una nueva palabra que diga mucho más que gracias para que abarque nuestra gratitud en toda su dimensión, pues hasta hoy no existe palabra con la cual agradecerle al Centro Pablo que los trovadores cubanos, más que un centro cultural, tengamos UN HOGAR adonde siempre volver después de la ausencia. Rita del Prado (La Habana, julio de 2006)

Currículum

Currículum

LETRAS

Razones Qué grande es tu corazón, qué buena suerte la mía, quién me pagó con tu amor, como me alivias la vida. Hay una estrella, quizás, en el banco de algún parque, hay veinte mil mal heridos rotos de fe por las calles, un loco agita su espada en una guerra de nadie, mientras tu abrazo, mi amor, devuelve el sol a mi valle. Qué grande es tu corazón, qué buena suerte la mía, quién me pagó con tu amor, como me alivias la vida. Y secuestran la ilusión cuatro pandillas de malos y se le ocurre a un suicida decir te quiero en la radio, el mundo grita su espanto por los que arriendan la ira, y yo me rompo de paz, si tú me besas, mi vida. Qué grande es tu corazón, qué buena suerte la mía, quién me pagó con tu amor, como me alivias la vida. Debe haber una esperanza, tienen que salir caminos, nadie me pida razones si quiero cambiar de vino, ocupémosnos del mundo que exige luces abiertas, como se ocupa mi amor, de los sueños en mi puerta. Qué grande es tu corazón, qué buena suerte la mía, quién me pagó con tu amor, como me alivias la vida. Lázara Ribadavia

Audio

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