CENTRO CULTURAL PABLO DE LA TORRIENTE BRAU

94. Del Verso a la Canción

Mauricio Figueiral

Mayo de 2008

Palabras

MAURICIO FIGUEIRAL | DEL VERSO A LA CANCIÓN: LA ISLA
EN PESO. DOCE MANERAS DE ESTAR LEJOS
Sábado 24 de mayo de 2008 | Invitados: William Roblejo (violín),
Jorge Herrera (guitarra), Ian González (percusión), Lilliana Héctor
(voces)
Artista visual: Alexis Leyva (Kcho)
Mauricio Figueiral entre el verso y la canción
Hace poco más de dos años escribí las palabras para el catálogo del concierto Puntal alto de Mauricio Figueiral. En aquel entonces me refería al tópico de «el tiempo dirá la última palabra», tan utilizado por la crítica para no arriesgarse con los fenómenos nuevos. Poco tiempo ha pasado y Mauricio nos ha dado algunas lecciones de perseverancia y de oficio en esta difícil carrera de cantar para todos los sentidos de quien escucha y de quien no.
Una andanada de conciertos protagonizó estos dos años, de variada estructura musical y en disímiles espacios, demostrando que es un artista dispuesto a entregarse constantemente a la música, incluso, en medio de sus obligaciones y deberes como estudiante de dirección de cine.
Al final del año pasado fue uno de los que se sumó al homenaje a Frida Kahlo y Diego Rivera con su canción «Ni Diego», seleccionada para el concierto final y el consecutivo CD.
También nos sorprendió con un interesantísimo proyecto en el marco de la Beca de creación Noel Nicola, donde incorporaba además elementos del audiovisual.
Llegar hasta este concierto y de esta manera es, a mi entender, uno de sus mayores logros.
La isla en peso es el título de este trabajo presentado por Mauricio al concurso para la Beca de creación Del verso a la canción. Una verdadera osadía que rindió finalmente resultados más que claros.
Si revisamos las últimas hornadas de trovadores no son muchos quienes se han aventurado en la musicalización de poesía. Desde mi propia experiencia digo que es algo difícil y con muchos riesgos. La poesía existe por sí misma, ya ha caminado su trecho en solitario. Ponerle música puede llevar a desvirtuarla, a cambiar su cauce, a descontextualizarla. Entonces puede quedar esa especie de híbrido que muchas veces escuchamos donde la música va por un lado y el poema por otro sin encontrarse nunca en una verdadera canción, orgánica y equilibrada.
En este caso el trovador sorprende por su agudo sentido de la medida incorporando, además, parte del texto como estribillos perfectamente congruentes. Han resultado canciones de muy buen gusto, variadas en ritmo y armonía, logrando una relectura de los poemas a muchos años de sus respectivos nacimientos.
Por si fuera poco, la unidad temática resulta esperanzadora. Poemas de amor por esta isla tan necesitada de nosotros, imprescindible a su vez para nuestro sosiego. Una selección de
poemas de belleza diversa. Añoranzas que viajan desde el romanticismo interior de Dulce María Loynaz hasta el exilio
indescifrable de Gastón Baquero. Es algo absolutamente conmovedor que un trovador joven, casi naciente, nos entregue
estas canciones de extrema urgencia. Nuestro panorama nacional necesita de este arte que sacude, que concilia sin discursos ni especulaciones.
Es momento de escuchar a Mauricio Figueiral. Se ha despojado de su ego poético para hacernos un regalo inusual. Tuvo el buen tino y la suerte de compartir su música con los grandes de la palabra. Recibamos al trovador en este patio que premia el empeño y el talento por encima de la baratija mental y las poses de moda. Él es, al mismo tiempo, nuestro premio. El descubrimiento esta tarde de que no todo está perdido, que siempre hay quien habita entre el verso y la canción más puros.
ARIEL DÍAZ

Currículum

Currículum

LETRAS

ISLA
Rodeada de mar por todas partes
Soy isla asida al tallo de los vientos…
Crezco del mar, crezco y muero.
Nadie escucha mi voz si rezo o grito:
Puedo volar o hundirme… puedo, a veces,
Morder mi cola en signo de infinito.
Soy tierra desgajándose… hay momentos
En que el agua es la muerte donde floto…
Pero abierta a mareas y ciclones,
Hinco en el mar raíz de pecho roto.
Me alzo para volverme en nudos desatados
De un mar batido por las alas de arcángeles sin cielos
Naufragados.
DULCE MARÍA LOYNAZ

Audio

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