CENTRO CULTURAL PABLO DE LA TORRIENTE BRAU

Cuaderno Memoria junio 2007

Junio de 2007

PALABRAS

Entre el cielo y la tierra, la palabra de los otros
«Entre cielo y tierra, entre pecho y espalda, entre los destellos del horizonte y los rigores de la cotidianidad, se ha establecido el arte digital entre nosotros. Como otras categorías más imprescindible ha llegado para quedarse». Así ha sido, así es. Esta introducción al presente Cuaderno, memoria urgente de lo soñado, lo sugerido y lo realizado en el VIII Salón, trae las palabras de los otros-que no lo son tanto- para ayudarnos a contar, en breve, lo que ocupa felizmente mucho espacio en las paredes, las pantallas y los afectos. Las cifras no son la realidad, pero ayudan a entenderla: 149 artistas cubanos presentaron obras en la octava edición de este espacio que comenzó a apostar por la imaginación y la belleza en 1999 y ha visto crecer a su alrededor nuevos nombres y nuevas imágenes y, sobre todo, una creciente sensibilidad y una necesaria comprensión ante esta nueva manera de mirar-la del arte digital- en el panorama de las artes visuales de la Isla. Abel Casaus lo señala también al referirse a la participación internacional: «Este inventario de asombro-diría el poeta- no cesa. Para bien, acercamos nuevamente a 194 artistas de 34 países, incluidos en la selección del jurado, entre más de 400 aspirantes. Convocamos y estamos también acompañados por muestras de video de instituciones y artistas individuales de una treintena de países. Y otra vez nos hallamos en el término que hemos procurado: la diversidad.» Un pionero del arte digital cubano, Luis Miguel Valdés, expresa: «Cuando el arte digital pierda su apellido, cosa que espero suceda pronto, al Centro Pablo (…) habrá que reconocerle el valor de haber enfrentado una tarea titánica en desbrozar el camino hacia nuevas formas expresivas.» Un ministro amigo, Abel Prieto, comenta a la prensa: «Considero que los salones de arte digital son un evento verdaderamente trascendente y al que hay apoyar… Al Centro Pablo lo veo como un núcleo creativo que no se cansa, que no se deja vencer por los problemas inmediatos, que siempre está generando, que ha logrado una gran influencia en el movimiento de jóvenes trovadores y en otros muchos campos como el del testimonio y la historia y la memoria en el sentido más abarcador.» Hablan en estas páginas los videoastas de Fast Forward, las miradas de mujer, los diseñadores gráficos norteamericanos con los que compartimos sueños y cruzamos la frontera digital, los participantes del Coloquio, provenientes de doce países, los diseños inquietantes y magníficos de Durero que han acompañado nuestros salones, los jóvenes que llegan con un premio ganado, la propuesta de un cartel o la imagen de un nuevo sitio web para que el arte digital se extienda, «entre cielo y tierra, entre pecho y espalda». Porque, como venía diciéndoles: «…entre los destellos del horizonte y los rigores de la cotidianidad, se ha establecido el arte digital entre nosotros. La espiral continúa. De una u otra forma, continúa. Que es la mejor manera que conocemos de ser mientras se está.»

COMENTARIOS

Novedades Ediciones La Memoria

Elpidio4
Elpidio3
Elpidio2
Elpidio1
pág-2
Elpidio-Valdés-sus-inicios