Cuaderno Memoria junio de 2002

Junio de 2002

PALABRAS

La tercera edición del Salón de Arte Digital convocado por el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau continúa y consolida este espacio de creación y búsqueda, abierto por primera vez en la Isla en 1999.

Por ello nos sentimos satisfechos y comprometidos con esta vocación de abrir nuevos caminos a las expresiones artísticas que el Centro ha mantenido y defendido desde su fundación. En este caso se trata, además, de convocar en el acto de la creación a dos elementos aparentemente antagónicos: la tecnología y el arte. Y lo hacemos convencidos de los retos y los riesgos que supone esta acción. Pero el camino de las artes (el camino del ser humano) ha pasado siempre por los retos y los riesgos.

Este Salón apuntó y apostó, desde sus comienzos, por esa zona de invención y rescate, de avizoramiento y asombro que toda creación artística supone. Los resultados no han defraudado el propósito de esa perspectiva. Los integrantes del Jurado que evaluó las obras presentadas en la tercera edición confirmaron esta certeza en el acta de premiación, al considerar «que la muestra de este año ha crecido en calidad con respecto a las precedentes, que existe un mayor acuerdo entre la imaginación creadora y los recursos de lenguaje propios del medio».

El Jurado decidió otorgar, además de los tres premios establecidos, una mención especial y una mención a los mejores trabajos presentados. Además destacó un amplio conjunto de piezas que aparecen en la muestra dentro de la sección «selección del jurado». El Centro Pablo decidió incluir también en la muestra general obras de todos los artistas participantes.

La calidad de los trabajos presentados al III Salón confirman felizmente la existencia de un conjunto importante de artistas que se asoman a este universo de posibilidades creativas y no se conforman con las propuestas iniciales, repetitivas, conformistas, que los programas de computación ofrecen.

En este III Salón se continúa apreciando, de manera sostenida, la presencia de los jóvenes creadores, al mismo tiempo que siguen participando en el evento profesionales de larga y fructífera trayectoria artística.

Creemos que el arte digital es un territorio donde se muestran, de forma sugerente, muchos rasgos y matices de la diversidad estética y donde se pone a prueba constantemente la capacidad creativa frente a las tentaciones de la homogenización del lenguaje artístico. Para evaluar de manera más completa y eficaz esa situación, los jurados de los salones han estado conformados por especialistas de diversas zonas de la creación: profesores, artistas plásticos «convencionales», críticos, artistas digitales, diseñadores, informáticos, escritores… Estamos convencidos de que, en este terreno, como en otros, la verdad se encuentra en el debate y la confrontación.

Por ello, hemos convocado al taller Arte Digital: lenguajes y poéticas que sesionará durante los días iniciales del III Salón, como en ediciones anteriores, aportando el imprescindible escenario para preguntar y preguntarnos acerca de estos nuevos caminos que comenzamos a recorrer, junto a las nuevas tecnologías, hacia los horizontes de la imaginación y de la belleza.

En esta fiesta visual que ahora se inicia, continuamos lanzando esta doble propuesta, adelantada en los papeles del Primer Salón de Arte Digital, en 1999: «No es posible cerrar los ojos ante las nuevas posibilidades que ofrece la técnica; es imprescindible debatir los alcances de esas posibilidades». En eso estamos. Soñando, buscando, interrogando, discutiendo, soñando otra vez. Con los ojos abiertos, la pantalla iluminada y la sensibilidad estrenando un siglo nuevo.

Víctor Casaus

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