Conciertos muchachos

Edelys Loyola

Junio de 2010

TEMAS

Tema A guitarra limpia * 0´34
Presentación de Ederlys (Teatro de títeres La salamandra) 1´51
El parque de diversiones 2´50

La historia marinera 2´41
Paco 2´23

La salamandra 2´45

El chinito Lo 2´13
El cangrejo zapatero 2´26

El piojo 2´37

Dice mi abuelo 2´46
Contando ovejitas 2´35

La vocales 2´37

Vamos a jugar    3´08

La casa de mi abuela 3´07

La vaquita de Ventura 2´48

La piñata 2´39
La canción de la familia 2´14

LETRAS

Manejando su aeroplano confiado
y con mucha calma
buscando una casa nueva
anda un piojo color malva.
En el vaivén de su nave
vuela, descansa y regresa,
nadie quiere un visitante semejante en su cabeza.
Pícaro, pícaro pica el piojo.
Ojo, ojo, ojo con él.
Al piojo hay que castigarlo,
no sientas ninguna pena.
¿Quién lo manda a estar metido
en las cabezas ajenas?
Que llore y que patalee,
eso yo no lo lamento.
¡Ah! y mucho mejor sería que se lo llevara
el viento.

Edelys Loyola

PALABRAS

Si pudiera volver a ser niña, por nada del mundo olvidaría a mi muñeca, que no era de trapo. Era tan sólo una pequeña calabaza a la cual le fabricaba lindos vestidos de las camisas viejas de mi papá, y mis amigas con sus trajes de doctoras y enfermeras se sorprendían al verme llegar a sus consultas de juguetes, con aquella extraña calabaza de bebé. Y es que así somos los niños para imaginar: en un abrir y cerrar de ojos podemos lograr todo lo deseado, descubrir tesoros, ser mariposas, valientes piratas que cambian la noche por el día y el día por una tarde así como esta. Tarde que puede volverse diferente si de pronto comienzan a llegar niños de muchos colores a un Parque de diversiones. De una guitarra saltan barcos y cocuyos que inventan Cierta historia marinera junto a Paco, ese pequeño juguetón que no deja de quitarse Los zapatos. Mientras tanto El chinito Loo le hace una foto  a La salamandra, que conversa animadamente con El piojo.

A mí no me crean, pero Dice mi abuelo que no hay nada mejor para dormirse que Contar ovejitas: hace poco soñé con un Cangrejo zapatero que vivía en el fondo del mar y con La vaca de mi amigo  Ventura que se estaba poniendo muy flaca por no comer.

Como también me gusta mucho jugar, después que termino mis tareas voy a La casa de abuela y hacemos una Ronda tan redonda como La O de Las vocales, y nos reímos muchísimo como en las Fiestas de cumpleaños que casi siempre acaban rompiendo una Piñata que compartimos con ustedes y
¡Conciertos muchachos!

Edelys Loyola

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