Dibujar canciones

Ireno García

Febrero de 2000

TEMAS

1. Tema A guitarra limpia*
2. A dónde iré a parar
3. Canción de febrero
4. Un buen bolero
5. Temo al andar y al no andar (Con Manuel Argudín)
6. Canción para recordar a María
7. Tema para un viejo violín (Con Heidi Igualada)
8. Habanera
9. Nadie sabe de mi corazón (Con Marta Campos)
10. Boceto interior
11. Homenaje a Risa (Con Silvio Alejandro)
12. Andar la Habana
13. Con tanto (Con Rey Guerra)
14. Sueño no más (Con Rey Guerra)
15. La rueda de la suerte (Con Rey Guerra)

* Arreglo e interpretación de Rey Guerra
sobre el tema Elegía Segunda de Silvio Rodríguez

LETRAS

Cómo hubiera querido
mujer mía
que estuvieras conmigo
esta mañana
Estoy mirando el mar
limpio y tranquilo
desde una cálida
y sucia ventana

Y el viento
que es un niño embravecido
anda pidiendo a gritos
que lo acunen
cuando bajo el alero
dos gorriones
se encaraman
repletos de canciones

Y te extraño mujer
por cada ola
que el mar brinda
a la orilla
Cómo hubiera querido
que estuvieras conmigo

Hoy el cielo algún duende
lo ha barrido
El azul en mis ojos
se detiene
Una lancha en la orilla
se entretiene
y me acuerdo de ti
que ya no vienes

Cómo hubiera querido
mujer mía
que estuvieras conmigo
esta mañana
Estoy mirando el mar
limpio y tranquilo
mas le falta el amor
a esta ventana

Ireno García

PALABRAS

Aunque parezca increíble, muchos aguaceros se han cernido sobre la capital desde los días en que un texto que hablaba de «palomas que vuelan sobre el mar», devino himno del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes [1978] en esta calurosa ciudad de las columnas. Aquel tema aparecía firmado por el ya conocido Mike Porcell y un jovencísimo Ireno, que entraba de ese modo en el complejo y volátil mundo de la difusión. Menos chubascos distan, sin embargo, del evento donde su «Canción para recordar a María» cautivó en la voz de Silvio Rodríguez, a pesar de no alzarse con ningún premio (veleidades de los concursos). Casi se puede tocar con la mano el momento en que («sueño no más» mediante) comenzó a convidarnos a «andar La Habana» y nos regaló «un buen bolero». Lo cierto es que, sin apenas darnos cuenta, Ireno García pertenece ya al grupo de creadores cuya obra resulta inevitable para identificar los senderos de la canción cubana de fin de siglo.

Alejado de escenarios y focos, Ireno es un trovador que recoge varios legados: el del lirismo y la intimidad, el de la poesía y la entrega comprometida con el acorde original y el primer verso. Incluso, muchas de sus canciones se han conocido a través de intérpretes como Xiomara Laugart, Viviana García y el grupo Arte Vivo. Todo sencillez, es de esos creadores que uno respeta desde lejos, y quiere a partir del primer abrazo. Auténtico, introvertido y laborioso, enarbola un sentido humanista que casi lo convierte en rara avis en medio de tanta confusión postmoderna. Por eso hay que agradecer que, junto a los sueños de sus pinceles y los de Niurka Iñurrieta, desembarque en la tarde con su equipaje de amores y nostalgias a guitarra limpia.

Aquí están el juglar y sus cómplices, dispuestos a dibujar canciones, a imbricar lo real y lo imaginario en trazos concebidos desde la poesía, las cuerdas y la garganta. Desde ya, una jornada para ejercitar la memoria, y compartir con tanta grandeza y tanta humildad.

 

Humberto Manduley1

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