Ariel Díaz  
  Concierto Estoy en casa de Ariel Díaz, en el espacio A guitarra limpia, con obras de Eduardo Moltó. Sábado 23 Junio 2001. Invitados: Heidi Igualada y Martín Rago.

Ariel Díaz nacido en La Habana, el 15 de febrero de 1974 comienza a componer sus primeras canciones a la edad de 16 años aunque no es hasta 1996 que realiza su primera presentación pública. Con una formación autodidacta y una corta carrera como cantautor se ha presentado ya en escenarios nacionales e internacionales, ha recibido importantes reconocimientos y una buena aceptación de la crítica. Ha compartido escenarios y estudios de grabación con relevantes figuras como Silvio Rodríguez, Noel Nicola, Vicente Feliú, Teresita Fernández y, por supuesto, con la mayoría de los cantautores de su generación. Actualmente es Proyecto Nacional de la Asociación "Hermanos Saíz" (AHS) y pertenece al Centro Nacional de la Música de Concierto.

A guitarra limpia continúa con este concierto de Ariel Díaz una vocación sostenida y hermosa: la de convocar en este patio del Centro Pablo a los trovadores y las trovadoras más jóvenes y ofrecerles los modestos pero cálidos recursos (y métodos) con que contamos para que su voz, su canción, su poesía se realicen y se multipliquen.

Dos años y medio después de iniciado -- con sus casi treinta conciertos, sus más de veinte casetes producidos, su reciente, abarcadora multimedia -- A guitarra limpia nos hace comprender que la labor más útil y bella que hemos realizado en este Centro ha sido la de crear espacios culturales, con la ayuda de los propios creadores que se han reconocido y proyectado en ellos y de instituciones y amigos que han ofrecido su confianza y su apoyo.

Por eso resulta significativo que la palabra y la música de Ariel aparezcan acompañadas aquí por imágenes de arte digital las inquietantes imágenes de Eduardo Moltó -- y que juntas realicen en este sitio la maravilla de la creación y sus libertades.

Ariel ha confesado, en canciones y textos y ahora en el título de este concierto, la pertenencia que siente hacia este espacio cultural y hacia las maneras de realizarlo. A nosotros, que hemos apostado aquí a la poesía y a la ética, a la imaginación y a la belleza, nos alegra que las canciones de Ariel continúen enriqueciendo, desde su concierto personal, la memoria de A guitarra limpia. Porque en este trovador joven se unen, para su felicidad y la nuestra, la poesía y la reflexión, la sensibilidad y los compromisos de su generación con los tiempos que les tocado vivir. Quizás la mejor manera de hacer justicia a la expresión trovadoresca de Ariel Díaz sea decir y subrayar que su canción es sensible e inteligente y que esas dos características colocan a este creador en la vanguardia de las voces de su generación. Ariel escribe textos para armar las canciones que nos regala, pero esos textos podrían existir -existen- como poesía y resisten airosos el reto de la lectura solitaria y convocan al disfrute desde la aparente indefensión de la página impresa.

Participante de muchos conciertos colectivos -- como el memorable Cuerda joven, -- Ariel viene y se enfrenta hoy aquí al reto y la maravilla de este concierto en solitario, como ahora se dice. Pero es mentira. No hay trovador completamente solitario si está acompañado de la guitarra y sus adivinaciones. Y mucho menos si siente -- y sentimos con él -- que la canción y la poesía que une con la magia de su talento está en su casa.

Así lo recibimos, así queremos ser partícipes de su poesía y de su inteligencia. Así sea y así es.

Víctor Casaus

Estoy en casa

Esta tarde me encierro
me perdono lo males
retiro los anuncios
me callo los finales
hoy descarto a los niños
quemo todas las naves
suspendo los avisos
y postergo los viajes

Esta tarde soy libre
para volar adentro
donde soy más creíble
donde no estoy violento
hoy no quiero una mano
no vengan a buscarme
no me ofrezcan el alma
hoy no estoy para nadie
por que esta tarde es del aire
y del tiempo que sabe de ti.

Esta tarde estoy sólo
me declaro en cuaresma
hoy de todo me escondo
hoy no abriré la puerta
me niego a los abrazos
libero al enemigo
hoy reclamo un pedazo
para llorar conmigo

Esta tarde me aparto
de las viejas canciones
del hambre y del espanto
de las revoluciones
hoy no soy de la historia
no pertenezco al mundo
hoy perdí la memoria
hoy también me derrumbo.

No conté la riqueza
me quité la bandera
de adorno la cabeza
y las venas abiertas.

Porque esta tarde es del aire
y del sueño que parte hacia ti.

Ariel Díaz

 
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