Heidi Igualada  
  Concierto Volver a nacer, de Heidi Igualada, dedicado a David Sirgado, con obras plásticas de Sandra Pérez y los trovadores invitados Ariel Díaz y Alejandro Valdés. Sábado 29 de abril del 2000.

Heidi Igualada nació en la Ciudad de La Habana en abril de 1964. Es graduada de Nivel Elemental de Guitarra en el Centro de Superación Profesional Ignacio Cervantes y de Nivel Medio Superior en la especialidad de Canto en el Centro de Superación Provincial Félix Varela.

Esta trovadora acumula diferentes conciertos en varios escenarios del país, así como en Guatemala y Nicaragua.

Durante su carrera, Heidi Igualada ha compartido el escenario con importantes artistas, entre ellos Marta Valdés, Luis Enrique Mejía Godoy, Sara González, Anabel López, Marta Campos, Rita del Prado, Jorge García, Gerardo Alfonso, Lázara Ribadavia, Ariel Díaz y el Cuarteto de Cuerdas del ISA.

Entre las grabaciones en las que ha participado se encuentra el disco homenaje a Teresita Fernández Vamos todos a cantar (1999). Además, sus obras están incluidas en la Antología de la Nueva Trova, Volumen IV (1998) y en Songs of the hearts of Cuba (1998), de la disquera norteamericana Global Disc Records. También participa en Cuerda joven (grabado en vivo en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau en 1999); en la Antología 1 (1999) y La impúdica es la guitarra (2000), también producidos por este Centro.

Volver a Heidi

La Trova en Cuba ha tenido la fortuna, casi desde sus embriones, de que las mujeres no se hayan quedado a la saga de sus homólogos del sexo fuerte. Más de una buena voz femenina ha dejado su huella a lo largo de la historia trovadoresca cubana.

Con el surgimiento de la Nueva Trova, a los nombres de María Teresa Vera, pasando por una Marta Valdés llena de filin y poesía, se unirían los de Sara González, Miriam Ramos y luego Marta Campos, Liuba María Hevia... En fin, que siempre hubo cuerdas y versos de mujer para adornar las canciones trovadorescas.

Como para afirmar esta tradición, el espacio A guitarra limpia del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau recibe hoy a una de las más bellas voces de la trova más joven: Heidi Igualada. De poética suave, dulce y viva son sus cantares, Heidi no se acompaña del violento andar de esta era moderna (¿o post?) ni de la metáfora hermética, llena de cerrojos. Su poesía es clara, encontrando las ternuras diarias que a veces, de tanto diario, ya no vemos.

Su guitarra, discreta pero presente, lleva de la mano hasta su voz que nos hace volar y llena toda la escena. Y su canción (esa nube blanca, ese desafío que siempre termina en nido, para recordar sus propios versos) está hecha de simple ternura, de buen alimento para lo sensible. Es un lindo regalo para el alma, un muy breve volver a nacer, recibir a Heidi Igualada en concierto. Desde este patio siempre coronado de trinos y gorriones, propongo escucharla (y ahora otra vez uso su voz en verso) como si nos fueramos descubriendo; como si desde cada canción, salvando todas nuestras lejanas historias, el amor nos llegara.

Antonio López Sánchez  

Volver a nacer

Como la suerte es cómplice del mar
me respondí: no vuelve más,
y fui llenando el aire de su olor
y recordé su boca, su estación y mi sombra.

Como la suerte, dijo regresar,
-- quiero decir -- si no hay verdad.
¿Quién pudo ver su historia en mi canción?
¿Quién pudo hallar su suerte donde el sol y la
muerte?

¿Qué sabe el viento del sueño y de tu voz?
¿Qué sabe el mar y el amor de mi piel?
¿Qué sabe el mundo?
si no tengo otra opción que
volver a nacer.

Heidi Igualada

 
  arriba