Homenaje de la gráfica cubana a Casa de las Américas
Por Carina Pino Santos
La Casa de las Américas, que conmemora este año su Aniversario 50, fue homenajeada en la tarde del jueves 10 de septiembre en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau con un panel sobre el diseño en esa institución.
Desde el pasado mes de abril, los segundos jueves de cada mes en la tarde, estas sesiones han ido delineando un panorama muy abarcador e incisivo al mismo tiempo sobre la historia del quehacer de la gráfica en el país durante los primeros quince años de Revolución.
El proyecto fue idea original del reconocido diseñador Héctor Villaverde, presidente de Prografica cubana, quien ha sumado a las exposiciones de personalidades y especialistas del diseño gráfico cubano, la presentación de jóvenes talentos del diseño, en eventos abiertos a intervenciones del público conformado mayormente por jóvenes estudiantes de diseño y colegas del medio, un trabajo de recopilación testimonial cuyo destino será la conformación del Fondo del Diseño del Archivo de la Memoria del Centro Pablo.
En la tarde de este aún caluroso septiembre se celebró la quinta edición sobre el desarrollo de la gráfica en la institución insigne de Casa de las Américas en el periodo (1959-1974). El inicio del evento fue con un documental del ICAIC, Vamos a caminar por casa (1979), una proyección presentada por su realizador, el cineasta Víctor Casaus, director del Centro Pablo, quien subrayó la importancia de la ilustración de cada espacio de la edificación histórica por Haydée Santamaría: “ella asumió ese paseo filmado, no con un tono distanciado, sino como si fuera caminando por su propia casa”. Haydeé puede verse —expresó en la apertura— como “la imagen desacralizada y hermosa de alguien que hizo tanto por la cultura de nuestro país”.
Ernesto Cardenal, Víctor Jara, Mariano Rodríguez, Roque Dalton, Paco Urondo, Silvio Rodríguez, Roberto Fernández Retamar, entre otros aparecen en una proyección fílmica regida por la calidez del valioso testimonio de Haydeé Santamaría, fundadora de la institución quien guía al espectador por cada espacio de “una Casa de la Amistad con los escritores y artistas de nuestro continente”.
El análisis del quehacer gráfico en sus distintas manifestaciones: carteles, revistas, libros, papelería, fue presentado en este Jueves del diseño con un recorrido visual comentado por los diseñadores de la Casa de las Américas, Pepe Menéndez, Nelson Ponce y Ricardo R. Villares.
La producción gráfica de la Casa en medio siglo es extensa y fue realizada en variados soportes. Muestra una diversidad de tendencias y expresiones creativas mas presenta una coherencia identitaria que la signa distintivamente a lo largo de esas cinco décadas. Para Menéndez esta peculiaridad rubricó la labor de la Casa de las Américas, al respecto mencionó, en primer término, la fuerza de la creación de Umberto Peña, y a otros diseñadores como Julio Herrera Zapata, Raúl Martínez, Félix Beltrán, Alfredo Rostgaard, Tony Evora, Félix Ayón, Jesús Rodríguez Peña, Luis Fernández, Pericles Mora, y Justo Luis. Asimismo puntualizó sobre la fineza con el trabajo de las valoraciones tipográficas tanto en las cubiertas como en el diseño interior de las publicaciones periódicas de Casa, cuya dirección artística corría bajo la iniciativa de Peña.
En su intervención, el diseñador Ricardo R. Villares se refirió al salto que se produjo con el cambio en los noventas hacia el soporte digital y la computación, y cómo en aquellos años el trabajo del diseñador era manual, por pasos, sumamente prolijo y lento. Para tan extensa como intensa labor creativa Umberto Peña debía, por tanto, valerse de varios realizadores, aunque recordó que hacía hasta diez variantes de una cubierta o diseño.
El joven diseñador Nelson Ponce, de más reciente colaboración con Casa, señaló la tradición de libertad creativa de los gráficos en el centro, se refirió al diseño emblemático de Peña, así como a la apropiación de tendencias de las artes visuales apreciables en los carteles, entre los que Canción protesta de Alfredo Rostgaard se convirtió en el icono más divulgado de ese género musical y manifestación plástica.
Finalmente la artista, curadora y durante décadas directora de la Galería Latinoamericana de Casa de las Américas, Lesbia Vent Dumois se refirió a la importancia de esa diversidad de estéticas que privilegió la gráfica institucional, sin dejar de expresar un carácter de identidad durante todos estos años, fácilmente reconocible, sostenido aún hoy en los diseños de los más jóvenes.
Vent Dumois subrayó la interrelación de los editores y diseñadores con los impresores entonces, una tradición de respeto y proximidad que fue sentada por Haydeé y también por su hermana Ada Santamaría, quien dirigía el departamento editorial en aquel momento. Asimismo cómo se realizaba un proceso de selección que implicaba el debate mas sin imposiciones sobre los criterios de calidad de las obras diseñadas, una norma que ha tenido continuidad en la Casa actualmente, según confirmó la especialista.
La Colección de Casa de las Américas amplió sus fondos, ya desde aquel periodo, con los catálogos, carteles y toda obra gráfica que recibían de las instituciones cubanas, un proceso de cuidado y conservación que permitió, después, la exhibición de significativas muestras de gráfica, enriquecidas por el intercambio con otros diseñadores y artistas de Latinoamérica que eran apoyados en su quehacer por la institución. Una experiencia se sumó a este proceso: la creación de un Taller de Serigrafía en la Casa, espacio que luego sirvió a la reciprocidad con amigos del continente, quienes nos apoyaron con materiales en un periodo de escasez de recursos para la impresión.
La tarde del segundo jueves de septiembre fue una sesión de aportes, sin duda, desde la historia filmada, la exposición de representantes de más recientes promociones de diseñadores vinculados con la institución y el testimonio de personalidades que se relacionaron con la creación gráfica, un panorama abarcador de las contribuciones de la Casa de las Américas a la historia del diseño gráfico en Cuba.