Este libro es un homenaje a quienes, de forma anónima, con grandes sacrificios y agotador esfuerzo mental, nos dejaron inventos tales como soplar peine, la guayaba con queso crema, la siesta, el besote en la boca y otras delicias de la vida cotidiana.

Me divierto mucho cuando trabajo, pero con Tapok he gozado de una manera especial. Espero que ustedes también disfruten cuando lean las aventuras de esta tribu que, seguro, me juego lo que quieran, algún día se demostrará que existió. Tuvo que haber existido.

 

CONVOCATORIAS

 

PREMIO MEMORIA 2019

 

UNA CANCIÓN PARA TERESITA

 

CONCURSO DE CARTELES 20 AÑOS A GUITARRA LIMPIA

 

Nuevas propuestas