CENTRO CULTURAL PABLO DE LA TORRIENTE BRAU

Laberinto de fuego. Epistolario de Lino Novás Calvo
Colección Homenajes

2008

NOTA DE CONTRACUBIERTA

Laberinto de fuego. Epistolario de Lino Novás Calvo no es un libro esperanzador. Recoge cartas que dan fe de una vida siempre lacerada por la inconformidad ante la escritura y acuciada por problemas personales, fundamentalmente económicos. Sin embargo, estamos hablando de un escritor que fue –y es- un verdadero maestro sobre todo en el cuento largo y figura cimera en la literatura cubana de los años 40 del pasado siglo. Como afirma Eduardo Heras León en su prólogo a este libro, Lino Novás Calvo es uno de esos “escritores raros” de la literatura cubana. “Extraordinario narrador, particularmente cuentista, su obra era casi desconocida desde 1959, pues tras el triunfo de la Revolución no había sido publicado por las editoriales cubanas”, recordó, tras apuntar que hoy, gracias a la labor de la notable investigadora Cira Romero, sin duda la mayor conocedora en Cuba de la vida y la obra de Novás Calvo, el lector cubano tiene a su disposición, no sólo una biografía completa del gran narrador, sino un valioso estudio de su obra, y ahora, finalmente, de su correspondencia con importantes figuras de las letras cubanas. Hay tres momentos en la vida de Novás —destaca Heras León— que resumen su extraño y a la vez patético destino: lo veo despidiendo el duelo de Pablo de la Torriente Brau, a quien consideraba un hermano (según le cuenta a José María Chacón y Calvo en carta del 26-12 de 1936), tras su caída en combate en Majadahonda, en medio de los fragores de la Guerra Civil Española; luego, en 1960, participando como jurado del Primer Concurso Casa de las Américas, un evidente reconocimiento a su magisterio como narrador; y más tarde abandonando el país, a las generaciones que conocerían y admirarían su obra y lo reivindicarían, como ha dicho Ambrosio Fornet, como parte de su patrimonio cultural.

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