CENTRO CULTURAL PABLO DE LA TORRIENTE BRAU

ARES: ESTA VEZ COMO «DEIDAD OLÍMPICA» DEL HUMORISMO GRÁFICO…

Por: Centro Pablo

24 de Febrero de 2021

Por Antonio Fernández Seoane.

Primera parte: Sin el irrevocable uso del quizás…

Obviando el uso de ese término que denota la posibilidad de una duda que es el adverbio arriba mencionado en este particular titular, Arístides Hernández Guerrero, ARES -con mayúscula como él mismo se firma artísticamente- es el más laureado de todos los creadores del panorama cubano contemporáneo de las artes plásticas, tanto en el plano internacional como en el de su propio patio… Sobradas son las razones para llegar a esa categórica afirmación: sus ciento cincuenta premios obtenidos en esa especialidad que bien domina que es el dibujo humorístico, como son el Gran Premio del World Press Cartoon (Portugal 2012), el Primer Premio Roman Laurie de las Naciones Unidas (2015) y la nominación de la revista norteamericana Witty World para que su nombre se inscribiera en el listado de los mejores caricaturistas del planeta, son algunas de esas irrefutables pruebas.

ARES es tan inquietamente febril que bien pudiera ser un paciente mismo de atención de su primogénita profesión de psiquiatra (abandonada para que hayamos podido tener un notable artista) …; nunca para de crear, al punto de que, lápiz o bolígrafo y papel o libreta en mano, da riendas sueltas a su mente, bocetando todo lo que piensa, ve o escucha de su realidad circundante para, o no (dejándolos como tal), ir a la obra acabada o finita…

En el 2020, un año de aparente recesión artística por la presencia de la nueva pandemia que aún sigue azotando al mundo, ARES gana un premio más para su extensa hoja de reconocimientos: el primer galardón del UYACC ANTICORONAVIRUS de China y –adelantándose a lo que podría haber sido, mejor, el Premio Nacional de Artes Plásticas- el Centro del Humor le confiere el bien merecido Premio Nacional de esa especialidad.

Con su amigo, el escritor, periodista y documentalista cubano Félix López, como co-autor de un libro que se «ilustra» con sus dibujos humorísticos (muy serios, por cierto) que, realizado por Artecubano Ediciones, aparece ante el público cubano en ese preciso año bisiesto, siempre de los malos pronósticos, en este caso de los virulentos: El mundo después del coronavirus.

Y como si fuera poco, a los escasos días del recién comenzado 2021, ARES se enfocó en una nueva exposición que, con título Cuarentena, ahora ocupa espacio en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau en La Habana Vieja.

Segunda parte: Una CUARTENTENA de buen humor…

Pero resulta que ARES no es solamente caricaturista, o mejor, un dibujante humorístico… Su bien esgrimido dibujo lo ha llevado al plano pictórico como si las líneas –por arte de magia o por sagaz ingenio creativo- pudieran domar los énfasis cromáticos y así lograr una obra que no descubre (a no ser que se trate del tan manejado ejercicio del boceto que constantemente él practica) dónde quedan los bordes de aquel dibujo y los de una pintura igualmente bien plantada. Muchas son las pruebas…; ahí están (por solo mencionar dos muestras personales en un mismo espacio, pero en diferentes etapas de realización) INTRA CORPORA (en 2013) y TOCAR MADERA (de 2018) en la Galería Villa Manuela, la última con la inclusión-en las hechuras acrílicas sobre madera encontrada- de aldabas, como objetos recontextualizados o creados en fibras de vidrio y bronce (lo que denota su interés por la volumetría, aunque esta vez sea de índole aplicada), que «resultan el hilo conductor»[i] de aquel hecho expositivo.

De esta manera algo inaudita en aquella encrucijada del dibujo-pintura, resulta Cuarentena, la más reciente entrega expositiva de ARES que ocupa sitio –en dos segmentos museográficos diferentes- en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, en La Habana Vieja.

En la sala expositiva que ofrece la bienvenida al visitante del Centro Pablo, algunas de las páginas del libro El mundo después del Coronavirus[ii], en una selección donde campean juntos -en esas reproducciones ampliadas desprendidas del volumen bibliográfico- los textos de Félix López y las «ilustraciones», porque ARES es también un excelente realizador en ese controvertido arte que muchos no lo califican como tal, al no tener en cuenta la independencia creativa –que es el caso que nos ocupa- del mero hecho de una tonta calca literaria en los planos gráficos.

ARES, durante todo el 2020, se enfrascó en esa labor devenida «serie del COVID-19»; algunas de estas piezas fueron al libro (45 en total, pero no para ilustrarlo –insisto-, sino como complemento autoral que reforzara las intenciones) y otras muchas más se quedaron fuera en espera de la pertinente circunstancia de ver la luz pública, lo que se hizo realidad efectiva en Cuarentena, donde 28 de estas obras (la mayoría, me atrevería a decir, que no están en el libro, sino otras, y aquí la gran oportunidad de aquilatar más ese extenso trabajo) conforman un segundo segmento museográfico con voz propia, en una visual descansada para el espectador al mismo tiempo que de una impecable limpieza en esa concepción curatorial… En una técnica que se vale del empleo de la tinta sobre cartulina y un color logrado en el soporte digital, estas piezas (con la excepción del «submarino amarillo» que resulta de impresión serigráfica) recrean un amplio espectro de asuntos dentro de la temática de la «cuarentena»: de una parte, los de las apropiaciones, como la de «los tres cerditos» a lo Walt Disney, del cuento de Halliwell Phillips,  con el llamado de «#quédateencasa»  o la de los «girasoles» de Van Gogh (un artista preferido del otro) en uno de los nasobucos, pues aquí también –por la otra- aparecen las socorridas mascarillas estampadas, como esa de los estrechones de manos imposibles de darnos ahora…

Ingenio a prueba de los desafíos, destreza y sagacidad, pulcritud en las equilibradas composiciones, eficaces colores y los textos necesarios, porque las imágenes hablan por sí solas, serían –entre otros calificativos- los contundentes recursos ideoestéticos y de concepciones formales de los que se vale este hombre que supo transfigurar –un buen día- su segundo apellido por el de aquel griego mitológico, sin saber que él, nuestro ARES, se convertiría en el Dios Olímpico del Humor Gráfico, y no solo de Cuba…

[i] Arístides Hernández Guerrero (ARES). «La lógica del cancerbero». En: «Tocar madera» (autores varios). Estudio ARES Ediciones. 2018. Páginas 9-13. ISBN: 978-84-17329-46-4.

[ii] El Mundo después del Coronavirus, de Arístides Hernández (ARES) y Félix López. ARTECUBANO Ediciones. La Habana, 2020. ISBN: 978-959-7229-6306.

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