Por: Estrella Diaz
26 de Marzo de 2020
Por: Estrella Díaz
Quiero pensar que a Palmiche le salieron alas y cual Pegaso emprendió vuelo: sobre su montura no va Elpidio Valdés, sino un jinete tan bravo y tan cubano como él: Juan Padrón.
Al remontar el cielo, Padrón nos deja huérfanos a todos: crecí yo, nació mi hija y, luego, mi nieto viendo a Elpidio, disfrutando de su gracia, valor y desenfado… experiencia multiplicada que nos pertenece a todos los cubanos y las cubanas: a todas las personas de aquí, de allá y de acullá.
Padroncito se fue pero queda para siempre en Elpidio, María Silvia, Resoples, Pepito y sus vampiros y también muchos verdugos y ninjas. Las buenas personas de esta su manigua cubana unimos nuestras voces y toques a degüello para desearle, ¡buen viaje, compay!… ¡nos vemos en la próxima aventura!
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