CENTRO CULTURAL PABLO DE LA TORRIENTE BRAU

GUILLERMO RODRÍGUEZ RIVERA: “NO ME HE CREADO OTRO BLOG PORQUE YA TENGO UNO: SEGUNDA CITA”

Por: Aline Marie Rodríguez

10 de Febrero de 2017

A propósito de la publicación por Ediciones La Memoria de Las crónicas de Segunda cita, su autor Guillermo Ro­dríguez Rivera (Santiago de Cuba, 1943) responde varias interrogantes relaciona­das con la génesis de esta singular obra en el contexto de su bibliografía.

¿Cuáles han sido las motivaciones que lo llevaron a retomar el periodismo?

Desde adolescente, casi desde niño, hubo diversas profesiones que me atraje­ron como para dedicarme a ellas. Había una unidad dentro de la diversidad. To­das eran profesiones humanísticas: entre ellas estaba el periodismo. En Santiago de Cuba, donde nací y donde viví hasta los dieciséis años —cuando mis padres se mudaron a La Habana—, había una escuela de periodismo, y pensé matricu­lar en ella. El buen periodismo es como la cotidiana consulta médica de una so­ciedad: era como tomarle el pulso todos los días. Pero después me di cuenta de que el mejor periodista cubano no había estudiado periodismo, porque el perio­dismo es una habilidad que se adquiere escribiendo y leyendo a los maestros, sobre la base de una formación huma­nística. El mayor de los periodistas cu­banos fue José Martí: estudió Derecho y Filosofía y Letras, pero las “Escenas norteamericanas” son piezas magistra­les del periodismo.

El periodismo siempre me interesó. Ya en La Habana mi primer trabajo fue de periodista. Me vinculé a la revista Me­lla, órgano de la Asociación de Jóvenes Rebeldes —allí conocí a Víctor Casaus y Silvio Rodríguez—, pero también traba­jé en Radio Reloj Nacional, en la revista Cuba y participé en la fundación de El Caimán Barbudo. Retomé el periodismo en Segunda cita, el blog de Silvio: éra­mos muy amigos y con ideas muy afines.

¿Cuáles fueron las razones para sumarse a Segunda cita? ¿Por qué lue­go de varios años colaborando no se ha decidido a crearse un blog?

Ya te di las primeras razones: mi amistad y afinidad con Silvio. Siempre me interesó el periodismo de opinión, pero eso es muy difícil de publicar en la prensa plana: por eso los periódicos cubanos son tan aburridos. Un botón de muestra: cuando apareció el disco de Silvio que se llama Segunda cita, escribí una reseña que mandé a Granma, pero nunca se publicó. Desde entonces preferí hacerlo en Segunda cita, el blog. Silvio es un editor audaz y muy capacitado —por algo es uno de nuestros mejores poetas—, y cuando te hace correcciones, nunca es para censurarte, sino para me me­jorar lo que escribiste. No me he creado otro blog porque ya tengo uno: se llama Segunda cita.

¿Qué ha significado para usted Se­gunda cita y los segundaciteros?

La libertad de expresión, que no es tan peligrosa como creen algunos. La mayoría de los segundaciteros son jóve­nes. El saber más confiable siempre es el fruto de un debate intergeneracional. Y ellos son debatientes incansables.

¿Qué opinión le merece el entorno web para el ejercicio del criterio?

Invencible. A la larga, va a vencer la censura de la prensa plana, que existe en todas partes. Siempre hay alguien que decide lo que se publica.

¿Cree que es posible polemizar a través de los blog? ¿Cómo valora el ejercicio del criterio en este escenario?

Por supuesto. Lo que ocurre es que hay que tener la computadora y la conexión a un servidor. Todo es más caro y por ello menos popular, por eso la prensa plana y la televisión siguen dominando.

Aline Marie Rodríguez

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