LETRA AFINES / LOS PACIENTES DEL DOCTOR GARCÍA

Por: Laidi Fernandez de Juan

25 de Abril de 2018

Por: Laidi Fernández de Juan

De la conocida historiadora y novelista Almudena Grandes nos llega el libro Los pacientes del doctor García, que forma parte de los Episodios de una Guerra Interminable a la cual la autora lleva dedicada muchos años. Nuevamente el eje central de su historia es la guerra civil española, aunque centrada en las consecuencias humanas de dicho conflicto, a escala personal, íntima y post bélica.

Esos héroes que resistieron la humillación de la derrota, sobreviviendo de la mejor manera posible, sin renunciar a los ideales que los guiaron, y más aún, colaborando para que la verdad saliera a flote, están representados por los personajes de la novela, cuya trama complicadísima incluye caracteres de la más diversa índole. La autora, evidente admiradora de Benito Pérez Galdós y sus Episodios Nacionales, rinde tributo a aquellas monumentales obras que leímos hace mucho tiempo con la misma pasión que ella deposita en su homenaje actual. Sus Episodios, anunciados en fila (Inés y la alegría, El lector de Julio Verne, Las tres bodas de Manolita, La madre de Frankenstein y Mariano en el Bidasoa), tienen en el centro de la hilera Los pacientes del doctor García, con el subtítulo El fin de la esperanza y la red de evasión de criminales de guerra y jerarcas nazis dirigida por Clara Stauffer. Dicho personaje real, siniestro, y a quien Almudena confiesa haber perseguido durante muchos años en Internet para obtener información, fue española, alemana y alma máter del circuito de prófugos nazis, que encontraron abrigo vergonzoso en la Argentina de Perón. Ya en la novela La madriguera, que obtuvo el Premio especial de narrativa de Casa de las Américas este año 2018, y cuya autoría se debe al uruguayo Milton Fornaro, tuvimos un adelanto en cuanto a los términos que encubrieron el asentamiento de criminales nazis en Argentina.

Para llegar a infiltrarse en la red que gobierna la falangista Stauffer, los personajes principales, republicanos leales e inconformes con la victoria de Franco, suplantan identidades que les permitan no solo la sobrevida, sino la continuidad de sus propias batallas. Así, el doctor Guillermo García y uno de sus pacientes, Manuel Arroyo Benítez, devenido diplomático representante de la República, actúan bajo el disfraz de otros individuos, uno de los cuales, ex voluntario de las SS, regresa a España, donde le espera el único destino posible: morir y desaparecer para siempre. La trama sube de tono cada vez más, donde no faltan ingredientes como el amor, el adulterio, la relación filial entre seres opuestos ideológicamente, la traición y la lealtad, todo como una gran amalgama narrativa. Los vínculos de los vestigios de la República con los Estados Unidos, conflictivos y duros, tienen su máxima expresión en la reflexiva afirmación de uno de los personajes protagónicos, dirigida a una diplomática norteamericana (y simpatizante de la izquierda): nuestro pecado fue habernos atrevido a ser antifascistas sin contar con vosotros, sin pediros permiso, sin implorar vuestras providenciales ayuditas, esos desembarcos que no habrían valido una puta mierda si Stalin no hubiera avanzado desde el este. Por si no bastara esta paradoja, y quizás siendo lo más impactante de la novela, aparece la amargura de quienes se sacrificaron hondamente, y en la post República franquista, no encuentran espacio ni asidero para la esperanza. En boca de una mujer, Rita, compañera del doctor García, encontramos la terrible sentencia ¿qué hemos hecho nosotros para que nos vaya peor que a los nazis? ¿Por qué no valemos nada? ¿Por qué nunca le importamos a nadie?

Como siempre sucede con un buen libro de bases históricas, la lectura no cesa cuando se llega al final de sus páginas. La necesidad de investigar, de conocer, de ampliar lo que quizás dábamos ya por sabido, se impone. Así, dos nombres imprescindibles salen a relucir, para completar un ciclo de aprendizaje que no sospechábamos al inicio: Juan Negrín López (Las Palmas de Gran Canaria1892 – París12 de noviembre de 1956), presidente de la II República entre 1937 y 1945, ya en el exilio, y Manuel Azcárate (Madrid, 1916 – Madrid, 1998) dirigente del Partido Comunista de España (PCE) durante gran parte del siglo XX. Ojalá que Los pacientes del doctor García se publique en Cuba, como sucedió con Corazón helado, otra impresionante novela de Almudena Grandes, editada hace años por el sello cubano Arte y Literatura. La Historia que esta autora trae de vuelta, cercana a los cubanos por más de una razón, convierte a su obra toda en un asunto altamente atractivo entre nosotros, que el público lector agradece.

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