LOS 20 DE EDICIONES LA MEMORIA

Por: María Fernanda Ferrer

16 de Febrero de 2018

Por: María Fernanda Ferrer

Ediciones La Memoria, del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, arriba en el presente 2018 a sus 20 años de creada y a lo largo de este período ha publicado más de 140 títulos, dentro de su decena de colecciones.

En su sostenido empeño editorial y en medio de “las calamidades que enfrenta hoy la industria poligráfica cubana” –según expresó el ex diplomático cubano Raúl Roa Kourí  durante la presentación de un texto puesto, recientemente, en manos del lector–, La Memoria trajo a la recién concluida Feria Internacional del Libro ocho nuevos títulos: Barcos de papel (Carlos Lechuga), Elpidio Valdés: los inicios y Verdugos (ambos libros de historietas de la autoría de Juan Padrón); Hungría1956. Historia de una insurrección (Fernando Barral), El tiempo que nos tocó vivir (Jorge C. Oliva), La Habana de Pablo (Leonardo Depestre Catony), Que levante la mano la guitarra (una reedición del texto de Luis Rogelio Nogueras y Víctor Casaus) y Mella, textos escogidos (compilación  en dos tomos realizada por Julio César Guanche).

En conversación con esta reportera el poeta y cineasta Víctor Casaus, director del Centro Pablo, recordó que Ediciones La Memoria organiza el trabajo a partir de diez colecciones y citó al editor Emilio Hernández, lamentablemente fallecido, quien fue quien se desempeñó inicialmente como editor jefe de la casa editorial. Igualmente reconoció el trabajo de Héctor Villaverde quien es el creador de todo el diseño editorial y de la identidad visual del Centro Pablo. Posteriormente, comentó, la periodista Vivian Núñez asumió la responsabilidad de editora jefa, mientras que Katia Hernández, “una excelente diseñadora”, se encuentra entre las más valiosas colaboradores al igual que su colega Kelly Núñez, así como Xenia Reloba y Yoel Lugones han tenido a su cargo la edición de muchos de nuestros principales libros.

Subrayó Casaus que las recientes presentaciones en la Feria del Libro 2018 son para nosotros, “como una pequeña fiesta y también un reconocimiento a compañeros y compañeras que han laborado intensa y creativamente en el trabajo editorial”.

Enfatizó que la solidaridad tiene que ver mucho con la génesis de La Memoria: “es común en el Centro Pablo esa especie de vocación por resaltar y subrayar la importancia de la amistad, además de la solidaridad, en nuestro trabajo. Ediciones La Memoria estuvo –está– relacionada  con uno de los valores igualmente esenciales en la trayectoria y la actividad del Centro Pablo y no podemos olvidar que los dos primeros libros publicados –las antologías de cuentos de  Puerto Rico y de Cuba– fueron posibles gracias al aporte solidario de los hermanos y las hermanas del Comité y la Brigada Juan Rius Rivera, esa expresión de la fraternidad que ha llegado a Cuba durante mas de dos décadas para apoyar la resistencia y la lucha de nuestro pueblo contra el bloqueo y tensar los lazos comunes de nuestras culturas y nuestra historia”.

Finalmente quiso felicitar y agradecer “a las decenas de gentes que hicieron posibles los logros de Ediciones La Memoria en estos 20 años –no exentos, por otra parte, de sobresaltos puntuales o reconocimientos  insuficientes. Mención especial merecen el Ministerio de Cultura y su Fondo para el Desarrollo de la Educación y la Cultura, sin los cuales no sería posible la impresión de la mayoría de nuestros libros”, concluyó.

Por su parte la actual editora jefa, Isamary Aldama, recordó que Ediciones La Memoria se fundó en 1998 “con el objetivo inicial de difundir la vida y obra de Pablo de la Torriente Brau, gracias a lo cual varias generaciones de cubanos han tenido en sus manos los textos surgidos de la maquinita incansable del héroe de Majadahonda y aquellos que sobre Pablo han escrito importantes investigadores, periodistas y estudiosos de su obra”.

Significó la joven especialista que “en nuestro afán de rescatar la memoria, a lo largo de los años hemos ampliado nuestro catálogo editorial hasta completar las colecciones que incluyen libros de testimonio, investigaciones relacionadas con la memoria histórica de la nación y nuestra identidad como cubanos, así como la promoción de todas las generaciones y  tendencias de la Nueva Trova, las artes plásticas, el diseño y el cine”.

Recordó Aldama que gracias a la editorial se “ha divulgado el trabajo de conocidos y noveles investigadores por medio de la publicación de los proyectos  ganadores del Premio Memoria que convoca el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau”.

Trabajar en el Centro Pablo –afirmó  la también editora- “es una gran responsabilidad, pero a la vez es un disfrute tremendo porque uno siente que los libros que se editan, además de su probada alta calidad, cumplen una función vital: preservar para el futuro la memoria”, significó.

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