NOSLEN PORRÚA Y CARLO FIDEL: DESDE CUBA EN GIRA NUESTRA VOZ PARA VOS

Por: Centro Pablo

27 de Mayo de 2018

21 de mayo a las 3:30 

A punto de ofrecer nuestro último concierto de la gira Nuestra voz para Vos 2018 nos detenemos al pie de un álamo del patio de la casa de la Romina, hogar simple situado en las Altas Cumbres de Córdoba, en Villa la Rosa. El sol que insiste en atravesar las hojas del álamo recuerda mi tierra. Intenso, obstinado, anuncia el regreso.

Han pasado dos meses desde que pisamos esta tierra que no es una sino muchas tierras juntas, mezcladas, apunadas, en pugna, en armonía. Todas las Argentinas juntas se nos vienen encima, traen el peso de dos meses intensos, llenos de músicas, de encuentros, de madrugadas y descubrimientos.

Pero sería injusto pensar que este viaje comenzó hace dos meses. Pudiera definirse el instante sub-cero al encuentro con María Santucho en su oficina del Centro Pablo de la Torriente Brau, ahí comenzó esta aventura junto a Noelia Pucci, intensa cantora neuquina.

En los comienzos Córdoba nos dio la bienvenida con la generosidad de Caro, amiga que nos entregó su hogar con la misma confianza con que recibió nuestro cariño. Nuestro primer encuentro con el público argentino sucedió en Gondwana Bar, una descarga-concierto que nos abrió el corazón de más de un amigo, uno de ellos fue Sol, quien recibió la música con ojos redondos y atentos, bella sonrisa, ahí pensamos: esta gira va estar buena!

Martha, en el Recodo del sol, nos regaló una de las experiencias más hermosas, un concierto donde la música logró llegar a cada rincón de esta bella sala. Pasamos además una maravillosa tarde de asado en el patio de su casa que hizo nuestra.

Llegamos al sur, a Neuquén, bajo el abrigo de Noelia Pucci, cuya gestión hizo posible un concierto memorable en El arrimadero, lugar que alojó a más de 130 personas para escuchar a dos cantautores cubanos cuyas canciones viajaron sin prisa guiadas por el silencio abrazador de toda aquella gente. Luego guitarreadas sureñas con Pablo, Mel, Víctor, Andrea y Noe nos introdujeron a la Argentina familiar, étnica, a la cultura mapuche. Nunca olvidaremos las manos de Pablo, las mismas que tocaban canciones tremendas tras levantar un muro de adobe que cerraría una casa para él y su Mercedes.

Sin siquiera sospecharlo, por esos caminos que va trazando la vida, guiados por nuestra querida Ivonne entre montañas, ríos, volcanes, un cóndor como pintado allá en lo profundo del cielo nos dio la bienvenida a Alumine, uno de los lugares más bellos que hemos pisado en nuestra Vida, a la subida del Rahue no podíamos pronuncia palabras… demasiada belleza! El intranquilo y despierto Emilio nos recibió junto a su madre, Gabriela, hermosa mujer hecha de bosques, en una cabaña de sueños! Aquí pasamos la noche, en este tranquilo lugar donde las puertas no se cierran… “Las llaves se me perdieron hace 2 años”, nos dice Gabriela, “entren nomás”. Dejamos nuestras voces en un pequeño espacio cultural al centro del pueblo… muchos aluminenses se reunieron para vernos cantar, una señora nos dijo que ver un cubano ahí era demasiado, imagínate dos!.

“Nos encantaría ver la nieve”, habíamos comentado más de una vez y, a pesar de que no nevaba en el mes de abril desde los años 80, esa noche sucedió, salimos afuera y jugamos con los copos hasta comenzar a temblar de frio. No solemos cargar con fotos, la experiencia vivida es más que suficiente pero en Alumine esto no fue posible, quedan un montón de paisajes en los teléfonos para compartir con nuestros amigos de Cuba.

Siguió Mendoza, ciudad impresionantemente bella, colosal en su geografía. Fue aquí donde la Argentina de montaña nos abrió los brazos para mostrarnos su pecho frío y ardiente, su cordillera que se alza con furia dejando tras de sí lagos hermosos, lacias planicies, bosques exuberantes, donde cielo y tierra convergen para construir la idea del infinito palpable, de la utopía posible. Mariana y Fabián: dos seres extraordinarios que supieron construir una familia amorosa, atravesada por cada una de las Argentinas, algo que les brinda la claridad necesaria para saber en cuál de ellas quieren vivir.
Y volamos a Buenos Aires. La ciudad insomne nos recibió con la voracidad que provoca su padecer, el insomnio. Abrupta, fugaz, violenta, neurótica, vertical, tanguera, misteriosa… bella. Rolando, Majo y Pam fueron de a poco desarmando el dique contenedor de lo posible, hasta que este estalló e inundó toda la realidad: Liliana Herrero llegó pequeña a la prueba de sonido, humilde, cansada. Unos minutos después todos en
La Minga Club Cultural le orábamos al Cristo de las Redes guiados por el torrente de voz que emanaba de esta cantora de carne y música, el Cristo (el de las redes) retribuyó nuestra plegaria con una Liliana que cantó más de lo previsto, que improvisó al final para dejarnos con ansias de más. Todo esto sucedió en compañía del hermano Rolando de Marco, cantautor de una obra profundamente tierna y eje de una familia hermosa que honra la música. Otra alegría en esta ciudad fue nuestra participación en la feria del libro, hermoso compartir con Víctor Casus, con Peteco Carabajal, con Teresa Parodi y el dúo Karma.

“Rosario siempre estuvo cerca” dice Fito en una canción y eso fue exactamente lo que sentimos a nuestra llegada. Rosario es Oliverio: un niño impresionantemente despierto, resultado de la mezcla entre dos seres hermosos: Maria Chipioni y Mariano. Él fue quien nos sirvió de Guía en nuestro paseo por “La Isla de los Inventos”, un espacio ideado por Chiqui González dedicado a los niños y padres; un estímulo a la creatividad, a la inteligencia natural, un lugar donde intelecto y espíritu armonizan para formar un ser humano distinto, salimos profundamente emocionados de este lugar cuya idea originaria debería estar desperdigada por el mundo entero. Otro encuentro con emociones fuertes fue en La Penitenciaria #6 donde, junto a nuestros anfitriones y amigos Celia y Varón (cantores rosarinos), compartimos canciones, historias de vidas, abrazos, con un grupo de jóvenes encarcelados (algunos con largas condenas) fue un momento de una sensibilidad absoluta, jamás tuvimos mejor público, se ponía difícil cantar cada nota por la emoción contenida. Un chico nos dijo: “a pesar de que un sistema judicial y muchas personas crean que soy un asesino no lo soy, por eso estoy acá con ustedes hoy, para crecer”. Justo terminando esa frase entendimos qué hacíamos ahí. Después salimos en silencio como si una tormenta atroz nos hubiese devastado.

Para equilibrar un poco esto (la vida jamás se equivoca) nos esperaba en la noche una intensa pero tranquila charla con Jorge Fandermole hacedor de hermosos textos y melodías. Entre sonrisas y café, a lo cubano, transcurrió hora y media como si nada. Varón, que coordinó aquel encuentro, estaba feliz por nosotros y por los días vividos. Oliverio, Maria, Celia, Varón, Mariano entregaron todo. Jamás olvidar la sabrosa cena de despedida que nos prepararon Marile y Lucas! Gracias eternas chicos, los esperamos en Cuba!

Llegamos a Santiago del Estero con la Isla latiendo en la sangre. La ciudad de “la María” es extraña pues convierte la noche en el día a fin de aliviar el calor reinante en la zona. Cercana, sencilla, ingenua, extremadamente orgullosa de su folclore. Fue conmovedor tocar en el Patio del Indio Froilán y conversar con la Tere, charla iluminadora sin dudas. Rolando Martín junto a Pablo Mema, Lucía, Pablo Jr., La Ani, Paula, Nos regalaron un Santiago Inolvidable. Aprendimos el Santiago que susurra a orillas de la costanera, el más tierno, el que guardamos más cerca del pecho.

Y ahora aquí, en el Patio de Romina, ya el sol desiste en su asedio sobre las hojas del álamo, comienza a helar para recordar que aún falta por llegar a nuestra querida isla, para alertarnos que en las frías noches venideras todas las Argentinas revueltas se agitarán en el pecho.

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