PABLO, ARRIBO A NUEVA YORK EN 1933

Por: Leonardo Depestre

16 de Abril de 2018

Por: Leonardo Depestre Catony

A su arribo a Nueva York con Teté Casuso, en mayo de 1933, Pablo de la Torriente Brau cuenta a su amigo Pedro Capdevila:

yo tenía empeño en quedarme aquí para estar cerca de Cuba, a menos dinero y menos tiempo. Fue estupenda la tángana que se dio para podernos sacar y dejarnos en Ellis Island. Salimos del barco cuando ya quitaban la escala. Espectacular como en una película. Los comemierdas de primera se preguntaban si éramos polizones o qué cosa. Bueno, pero no te he contado el ballyhoo que he tenido aquí en los periódicos de habla española y hasta la truculenta historia que publicaron los americanos del sindicato de Hearst.

Los pormenores de aquella escala en la cual Pablo y Teté abandonaron el vapor Cristóbal Colón, son prácticamente desconocidos hoy día. En su momento, tal cual Pablo dice en su carta, dieron bastante que hablar en la prensa, pero lo que un día fue noticia hoy permanece casi olvidado y estos apuntes aportan precisiones importantes para conocer mejor cómo sucedieron los hechos. Aun así, la información de la prensa no es del todo lineal, ni está exenta de contradicciones, e inclusive contiene falsedades, como veremos al seguir el desarrollo de la lectura de las notas de prensa.

Tras 19 meses de confinamiento, el 11 de mayo de 1933 Pablo es liberado. El 16 del propio mes se le expide certificado de nacionalidad cubana, emitido por la Sección de Ciudadanía y Migración de la Secretaría de Estado. Ese mismo día, 16 de mayo, la Secretaría de Estado se dirige a la Compañía Trasatlántica Española para que autorice el embarque de Pablo de la Torriente Brau “para que alcance a tomar el vapor de su compañía que sale hoy mismo, en el que embarcarán él y su esposa la señora Teresa Casuso de la Torriente”.

El 20, camino de España, el vapor Cristóbal Colón hace escala en Nueva York. En el diario El Mundo, el de mayor circulación de Puerto Rico por aquellas fechas, una nota de la agencia Prensa Unida fechada el día 20 de mayo, expresa: “Alegando que Félix de la Torriente Brau, de 25 años (erróneo) de edad, que ha sido deportado de Cuba hacia España, es ciudadano americano, el licenciado Frank Antonsanti consagró todo el día de hoy a la obtención de un acto de habeas corpus para que el joven De la Torriente –que se halla a bordo del buque español Cristóbal Colón, que llegó ayer a este puerto procedente de La Habana y seguirá viaje mañana domingo con rumbo a Vigo– sea puesto en libertad.

Dice el señor Antonsanti que De la Torriente es hijo de doña Graciela Brau y nieto del prócer portorriqueño don Salvador Brau. Su padre fue catedrático de la Universidad de La Habana (erróneo) y Félix cursó estudios en dicho centro docente (también erróneo) hasta que fue reducido a prisión durante veinticuatro meses (erróneo) por haber escrito un artículo contra el presidente Machado… Antonsanti le informó a un representante de Prensa Unida que a última hora, y momentos antes de proseguir viaje el buque Cristóbal Colón, obtuvo una orden permitiéndosele desembarcar al joven estudiante Félix de la Torriente Brau, considerado ciudadano español por las autoridades cubanas. Antonsanti, como es sabido, alega que De la Torriente es ciudadano americano, porque nació en Puerto Rico”.

¡Tremendo embrollo! Pero he aquí algunas aclaraciones: Pablo se llama en verdad Pablo Félix (por su padre el segundo de los nombres), de ahí que se le cite como Félix, y en ningún caso es ciudadano español, ni lo fue nunca. Nació en Puerto Rico (“estado libre asociado”) y las autoridades norteamericanas podían efectivamente considerarlo “americano”, pero su documentación oficial era de ciudadano cubano, como se consigna en su documento de embarque, expedido por la Secretaría de Estado de Cuba.

Y algo importante: según el citado cable de Prensa Unida, “informó además, el señor Antonsanti que las autoridades americanas dejaron desembarcar a De la Torriente como ciudadano cubano y no como portorriqueño”.

También se informa que se abandonó la tramitación del habeas corpus y Pablo fue conducido a Ellis Island, para que allí pernoctara. Un cable del 21 de mayo apunta que “Félix de la Torriente y su esposa, quien también se halla en Ellis Island, podrán salir mañana bajo fianza de $500.00 cada uno y se les permitirá permanecer en Estados Unidos seis meses, en cuyo tiempo De la Torriente puede resolver el asunto de su condición de portorriqueño”.

Un cable del día 23 informa que todavía en esa fecha está en Ellis Island −pequeño islote en el puerto de Nueva York que, según se colige, realizaba las funciones de campamento de tránsito y de cuarentena–, e insiste que “si prestan fianza de quinientos pesos podrán permanecer seis meses”.

Acerca del tema de los 500 pesos de fianza, desconocemos cómo se resolvió, pues casi seguros estamos de que Pablo, por sí mismo, carecía de medios para pagarla. Si algún amigo o institución amiga la pagó o si el pago se canceló, lo ignoramos.

En cualquier caso, en septiembre de 1933 (mucho antes de los seis meses y ya derrocado Machado por una insurrección popular), Pablo y Teté están nuevamente en Cuba.

COMENTARIOS

Invitacion

image001

Actividades Centro Pablo en Argentina

asoc cuba
plano general
foto yadira elpidio emba
foto escultor elpidio
foto mesa elpidio emb
yadira y mesa