SERGIO CORRIERI: UN HOMBRE DE LA CULTURA E ICONO DEL CINE CUBANO

Por: María Fernanda Ferrer

8 de Octubre de 2020

Por María Fernanda Ferrer

Hoy en esta sección Revolviendo… En el centro –que nace o más bien se deriva de nuestro programa radial que se transmite todos los viernes de 11:00 a 12:00 p.m. por las frecuencias de Habana Radio, la Voz del Patrimonio Cubano, y en tiempo real por Internet: www.habanaradio.cu – vamos a recordar lo acontecido el 17 de octubre de 2018, día que se estrenó el documental de la realizadora cubana Luisa Marisy dedicado a su padre, el reconocido actor y hombre de la cultura, Sergio Corrieri.

Sergio Corrieri, más allá de la memoria fue producido por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) y el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau. El día del estreno del documental conversamos en exclusiva con Luisa Marisy quien aseguró que Sergio Corrieri, más allá de la memoria es un “proyecto largamente acariciado desde el año 2008”, pero que fue un trabajo de videoarte iniciado por ella en el ya lejano 1997. Reveló que “era una especie de autobiografía familiar y se lo mostré, por supuesto, a mi madre y a mi padre quienes siempre fueron mis principales críticos; de mi padre mostraba esa figura que fue tan especial y brillante como actor, como intelectual, como padre de familia, como cubano. Tenía la idea de hacer algo con él, algo personal, que ofreciera a los demás la visión más completa de ese ser humano.”

Esa idea quedó dormida, confirmó la documentalista, y a finales del año 2007 “mi padre y yo asistimos al homenaje que se le realizó al cineasta Tomás Gutiérrez Alea (Titón) en el teatro del Museo Nacional de Bellas Artes. Ese día mi padre hizo un performance muy sencillo: se proyectó un fragmento de la película Memorias del subdesarrollo en la que él atraviesa la calle en una dirección y mi padre, sobre el escenario, caminaba en dirección contraria. Fue un momento muy aplaudido y quedé tan emocionada que le dije: ‘tenemos que hacer un documental juntos’ y le propuse que me narrara, en primera persona, todas sus vivencias en el mundo del arte. Las circunstancias de la vida lo involucraron en la preparación del Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y luego se declaró su enfermedad, que fue un proceso muy rápido. Pospusimos la filmación de esas entrevistas -que en realidad eran conversaciones entre nosotros y, lamentablemente, su súbita muerte –el 29 de febrero de 2008- paralizó el proyecto que ya tenía un primer guion titulado Todo Sergio.

En ese guion, continúo contando Luisa Marisy, “habíamos trabajado juntos y estaba separado por capítulos a partir de los aspectos que él consideraba más significativos de su vida y que debíamos abordar. Hubo un período tremendo de duelo en el que no podía acercarme a esa papelería. Y todo quedó como dormido, hasta que decidí rescatarlo, quizás, hasta para saldar una deuda de amor hacia mi padre y también para ofrecerle a los demás el conocimiento de esa figura especial que fue y es Sergio Corrieri. Tuve que replantearme el documental porque ya no podía estar narrado -como quería inicialmente- en primera persona, pero conseguimos una entrevista muy larga que se le hizo para el programa televisivo Cubanos en primer plano –realizado entre Mundo Latino y el ICAIC. Este segundo guion fue redactado entre el investigador José Ramón Marcos, que conoció a Sergio Corrieri en tanto fue su alumno en la Escuela Nacional de Arte y después formó parte del Grupo Teatro Escambray. Marcos aportó muchas luces y entre ambos decidimos que Corierri siguiera narrado en primera persona, pero tomando para ello su poesía y algunos fragmentos de su diario. Así fue como abordamos el trabajo.”

Ante la pregunta de ¿quién fue la voz empleada para ficcionar la de Sergio Corrieri?, respondió la cineasta: “fue la del poeta y cineasta, Víctor Casaus, director del Centro Pablo, quien, generosamente, grabó en el estudio del Centro Pablo, todos los poemas que le facilité y también el diario del Teatro Escambray de mi padre. Debo destacar que el Centro Pablo se convirtió en coproductor y tengo que agradecer sobremanera el entusiasmo que le insufló Casaus.”

Recuerdo que le pregunté a Luisa que observaba que en el documental hay muchas fotos de familia y que quizás eso conducía a un íntimo levantamiento de la vida -y luego la obra- de Corrieri. Esta fue su respuesta: mi hermano Claudio me dio completo el archivo fotográfico familiar, más lo que yo poseía y también lo que atesora mi madre. Juntamos todo y, efectivamente, hicimos un levantamiento a partir de esas imágenes y determinar el punto de partida. También indagamos en otros archivos como el del ICAIC, en los de Cine Cubano, la Cinemateca y el Ministerio de Cultura. Así fuimos armando el documental. Además, todos los archivos cinematográficos del ICAIC, que se convierte en productor porque nos cede los derechos gratuitos para utilizar la totalidad de los filmes en los que participó Corrieri. Igualmente, el Instituto Cubano de Radio y Televisión nos cedió los derechos para emplear la serie En silencio ha tenido que ser.

Le comenté que en sus últimos veinte años de vida su padre devino hombre atrapado en la política: fue el presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, ICAP, y desde allí desplegó un intenso trabajo de solidaridad internacional con Cuba ¿El punto de vista del documental es hacer énfasis en el Sergio político o en el Sergio hombre de la cultura? Ante esta pregunta Luisa Marisy respondió: “Un actor nunca deja de ser un actor y, aunque no esté en el escenario, siempre ve la vida desde esa perspectiva. Sergio se planteó la vida como hombre de la solidaridad, aprovechando esa faceta, ese carisma que tenía como actor. Siempre se preguntaba cómo enfrentaría un actor las funciones que la vida le había colocado. Eso le dio resultados increíbles. A partir del ICAP logró desplegar una ayuda invaluable en los difíciles años noventa; estoy hablando de equipamientos médicos, medicamentos, transportes y de una gran cantidad de cosas esenciales a las que aún hoy no se les ha dado el justo reconocimiento ni valor.”

Además –continuó diciendo Luisa Marisy- “era una persona que, desde que tengo uso de razón, hacía poesía. Creo que el hecho de estar lejos de los escenarios y del plató, condujo a que se refugiara mucho más en la poesía al punto que llegó a ver publicados dos poemarios y dos libros de cuentos. Trabajó intensamente en otro poemario que tituló Asuntos propios que, lamentablemente, se publicó unos meses después de su fallecimiento y dejó inédita una noveleta y dos poemarios, que estamos gestionando su publicación.”

“Sergio Corrieri nunca dejó de ser un hombre de la cultura y en el documental a mí me interesaba rescatar –no solo para los que lo conocieron sino para las nuevas generaciones- toda su labor artística. Fue un intelectual colocado por circunstancias de la vida y por su propia obra en un terreno que, aparentemente, no era el suyo, pero siguió desempeñándose como lo que era: un gran intelectual…”, aseguró la autora del documental.

Como preguntona que soy, quise indagar: ¿sientes que realizar este documental es un ciclo cerrado, una deuda saldada con tu padre? Su respuesta fue concluyente: “Hay mucho más por hacer. Cuando se habla del rostro del cine cubano se relaciona con él y yo, sinceramente, creo que lo es porque la película que más ha trascendido a nivel internacional es Memorias del subdesarrollo. Como dijo su director Tomás Gutiérrez Alea (Titón), ‘ese largometraje se pondría viejo en el momento en que ya no tuviera nada que decir a las nuevas generaciones’. Y no ha sido así: Memorias del subdesarrollo sigue viva y ha sido un filme que con el paso de los años ha ido ganando, y Sergio Corrieri es ese icono de Memorias del subdesarrollo.

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