CENTRO CULTURAL PABLO DE LA TORRIENTE BRAU

Sharing Dreams I / Compartiendo sueños I
2004

Palabras

¿Grandes sueños? ¿Pequeños sueños? ¿Cómo son sus sueños? ¿Por qué son importantes? El tema de este proyecto es “Los sueños”. ¿Qué los influencia? ¿La gente? ¿El entorno? ¿Los sucesos? ¿Los cambios? ¿La tecnología?

Un proyecto de colaboración de diez diseñadores, cinco de Cuba y cinco de los Estados Unidos, que exploran esas preguntas.

Los diseñadores utilizan dibujos personales, fotografía, video y otros medios. Los trabajos finales serán exhibidos junto al comentario o la explicación escrita por cada diseñador y además serán mostrados en los sitios web del VI Salón Internacional de Arte Digital y del Centro para Intercambio Cultural en el Diseño, de la AIGA.

Big Dreams? Small Dreams? What are your Dreams? Why are they important? The theme for this project is “Dreams”. What influences them? People? Environment? Events? Changes? Technology?

A collaborative project from ten designers, five from Cuba and five from the U.S., explores those questions.

Designers pull from personal drawings, photography, video and other media. The final results is exhibited along with the designer’s written commentary / explanation, and is also showcased on the VI Salon and AIGA’s Center for Cross Cultural Design Web sites.

Eduardo Moltó

¿No es el sueño el boceto inicial de la creación? Crear puede ser tan agresivo como sublime, el discurso puede ser tan simple como elaborado, pero la esencia tendrá que ser siempre la misma: ofrecer a los demás lo mejor de sí.

Se dice que el ejercicio intelectual y creador enriquece el alma. De lo que no se habla casi nunca es de que a veces duele, destruye, apaga o ensombrece, y el artista debe, como el ave fénix, resurgir de su propio desgaste, luego de concluida una obra para emprender nuevamente el camino.

¿Acaso crear no es vivir ensueños? El artista lleva sobre su espalda los sueños de otros y el suyo propio, se lo debe al mundo, a los ojos que lo contemplan, juzgan, critican o halagan. Se espera mucho de él, e independientemente del resultado, este se torna insatisfecho y siempre piensa que existe una variante mejor, una imagen más eficiente, un lenguaje más poético o un recurso más efectivo; lo que hace que se sienta a menudo descontento consigo mismo. Solo ofrece sus sueños de momento y se queda con la sed de emprender la próxima entrega, con la certeza de que esta será de seguro una obra mejor.

Soñar quizás sea el estadio más “libre” del ser humano, donde no se puede controlar la conciencia, las reglas, las normas…, cuando uno sueña está a merced de sus ilusiones, sus preocupaciones, sus fantasías y hasta sus represiones. En él, el ser humano se torna realmente “auténtico” y se descubre tal como es. Compartir los sueños es hoy una utopía prácticamente inalcanzable. ¿Inalcanzable? ¿Por qué no aceptamos el reto de lo imposible y lo revertimos en imágenes? Si alguien está cerca de realizar las utopías son los creadores, hagámosla o, al menos, intentémoslo juntos.

DreamSueños refleja una interconexión “mental” entre dos (o varios) individuos, evidentemente de dos lugares o países diferentes, simulando una sesión de electrosueños donde, amén de distancias geográficas o de cualquier tipo, se entrelazan para compartir en imágenes sus vivencias. En este caso, uno de ellos trasmite primero sus experiencias personales y profesionales a manera de imágenes propias. Algunas más nítidas, otras menos claras y más o menos definidas, donde se entremezclan la ilustración y la fotografía, y todo ello sin una línea coherente, como en los propios sueños, como respuesta a un llamado aludido en el texto de un mensaje… mientras, otro (u otros) aguardan para trasmitir después.

Isn’t dream the initial sketch of creation? To create may be as aggressive as it is sublime, discourse may be as simple as it is elaborate, but the essence will always be the same: to offer the best in yourself.

It is said that intellectual and creative exercise enriches the soul. What is almost never mentioned is that at times it hurts, destroys, turns off, or darkens. And artists, as the phoenix, reemerges from his own wearing away, after a work is concluded, to begin another one.

Isn’t creating to live in a dream? Artists take on their back the dreams of others and their own dreams. They owe it to the world, to the eyes looking at them, judging them, criticizing or praising them. Much is expected from them and, no matter the result, they are unsatisfied and always think there is a better variant, a more effective image, a more poetic language or a more efficient resource; this makes them usually feel uncomfortable with themselves. They only offer their dreams of that moment and remain with the thirst for their next work, knowing that it will surely be better.

To dream is perhaps the “freest” state of human beings, where conscience, rules, standards cannot be controlled… when you dream you are at the mercy of your illusions, your worries, your fantasies and even your repressions. By dreaming, human beings become really “authentic” and they discover just how they are. To share dreams is today a practically unachievable utopia. Unachievable? Why don’t we accept the challenge of what is impossible and revert it in images? If someone is near to utopia it is creators. Let’s at least try together.

DreamSueños reflects a “mental” connection between two or several individuals from two different places or countries simulating an electrodream sessions where, aside from geographic or any other type of distance, they intertwine to share images, experiences. In this case, one of them transmits first his or her personal and professional experiences in his or her own images. Some better-defined, others less clear and more or less distinct, with illustrations and photography, and all this without a consistent line, as in dreams themselves, as an answer to a call in the text of a message… while another (or others) wait to transmit later.

Fabián Muñoz

Big Dreams

Cuando los pintores duermen y sueñan, el ojo se viste con calcetines, prenda de la indumentaria del caminante infatigable.

El ojo camina toda la madrugada aunque no haya cesado de buscar perspectivas y colores durante la diaria faena del pintor.

El ojo de Diego Rivera trepa insomne una gigantesca y barriguda montaña; el de Toulousse Lautrec remonta un pequeño y retorcido golfo de cognac; el de Van Gogh deambula por un sanatorio abierto a infinitos sembradíos amarillos.

Camina toda la noche hasta que amanece. He aquí la causa de la bohemia y del insomnio.

 When painters sleep or dream, their eyes are dressed with socks, things worn by unflagging travelers.

Eyes walk at dawn even when they have always looked for perspectives and colors during the daily work of the painter.

Diego Rivera’s eyes climb an enormously bellied mountain; Toulousse Lautrec’s enter into a small and twisted gulf of cognac; Van Gogh’s walk down a sanitarium open to infinite yellow fields.

They walk all night until dawn. That is the cause of bohemia and insomnia.

Héctor Villaverde

 Soñar con los ojos abiertos

La acción de soñar la he representado con unos ojos bien abiertos y no precisamente con unos ojos cerrados. Para mirar y profundizar en la mirada he utilizado varios ojos, dramatizados por un corte transversal de tejidos que, desde adentro, resultan inquisidores. Es una propuesta para soñar con los ojos abiertos, mirando más agudamente todo lo que nos rodea.

Vivimos en una época colmada de violencia y dramatismo. Mi versión de “Sueños compartidos” no podía ser algo donde esta evidente realidad estuviera ausente. Sin embargo, no soy pesimista, he vivido muchas experiencias acumuladas desde mi niñez, que se mantienen vivas en mis sueños, en los de cada noche y en los de cada día. Soy de los que tienen la esperanza de compartir un mundo mejor, más abierto y respetuoso con las ideas de los demás. Creo firmemente en encontrar mi “unicornio azul”.

Todos somos partidarios, de una u otra forma, del deber de ser sinceros y expresar nuestros criterios, sin embargo, para un diseñador también es importante la traducción eficiente de sus ideas al mundo visual. Para expresar mis sensaciones he utilizado un lenguaje barroco con premeditada presencia de la retórica, en un sentido amplio y contemporáneo; esto lo he hecho después de analizar la mejor manera de abordar mis pensamientos (mis sueños) como parte de la problemática de comunicación gráfica. Los elementos expresivos han sido ensamblados con el recurso de una retícula de fondo a modo de elemento unificador de la composición.

Soy diseñador gráfico y muchas veces trabajo para lograr vender un producto o promover una idea prestablecida. Disfruto mi trabajo y lo hago con placer, pero en este caso me he apartado de la práctica cotidiana: no deseo vender ni promover. Ni siquiera tengo el propósito de sacar conclusiones; coloco al espectador ante mis ideas y espero que la percepción de lo representado le permita reflexionar por sí mismo.

No necesito convencer, sencillamente trato de compartir mis sueños.

Dreaming with open eyes

I have represented the action of dreaming with wide-open eyes and not precisely closed eyes. To see and deepen into this look I have used several eyes, dramatized by a transversal cut of tissue that seem inquisitive from within. It is a suggestion to dream with our eyes open, looking closely at everything surrounding us.

We live times full of violence and drama. My version of “Shared Dreams” could not evade this reality. However, I am not a pessimist. I have undergone many experiences since my childhood that are still alive in my dreams, in those of every night and in those of every day. I am one of those who hope to share a world that is better, more open and shows more respect for ideas of others. I firmly believe in finding my “blue unicorn.”

We all believe, in one way or another, in the duty of being candid and express our ideas; for designers, however, the efficient translation of their ideas into a visual world is also important. To express my feelings, I have used a baroque language with the premeditated presence of a rhetoric, in a wide and contemporary sense; I have done it after analyzing the best way to approach my thoughts (my dreams) as part of the problems in graphic communication. Expressive elements have been assembled with the resources of a background reticle as an element unifying the composition.

I am a graphic designer and I work many times with the purpose of selling products or promoting manufactured ideas. I derive much pleasure from my work, but in this case I have left aside my daily practice; I place the spectator before my ideas and I hope that what is depicted in them makes them think by themselves.

I don’t pretend to convince; I simply try to share my dreams.

José Gómez Fresquet (Frémez)

Estoy muy alegre de poder trabajar con colegas norteamericanos, sobre todo al conocer por los e-mail recibidos que forman parte del legendario melting pot americano, que son personas cuyas etnias, costumbres y creencias ancestrales han aportado una parte importante en la creación de una cultura que hoy es parte indisoluble de la historia de eso que se conoce como el american dream.

Para mí como artista es muy importante ese factor ya que desde los inicios de mi trabajo, a mediados de la década de los años sesenta, he admirado el trabajo de los diseñadores y artistas gráficos de Estados Unidos y, a la vez, he sentido repugnancia y desprecio por el uso que del talento hacen los amos del Imperio, para sojuzgar conciencias y saquear a los pueblos que han contribuido a la riqueza y al esplendor de esa nación.

El trabajo que les envío no es nuevo, tiene más de 20 años, nunca ha sido impreso, espero que les sea útil.

Un abrazo para todos los participantes y ojalá podamos conocernos en persona algún día.

I am very glad to work together with North American colleagues, mainly after I knew by the emails received —which are part of the legendary north American melting pot— that are persons whose ethnics, customs and ancestral beliefs have made important contributions in the creation of a culture that today is an indissoluble part of the history of what we can call the american dream.

As an artist this theme is very important for me because since the beginning of my work in the middle sixties I have admired the work of graphic designers and artists from the United States and, at the same time, I have felt loathing and scorn for the way the masters of the Empire make use of the talent to control consciences and to plunder the peoples that have contributed to the wealth and splendor of that nation.

The work I am sending is not new, it is more than 20 years old, but it was never printed before and I hope it will be useful for you.

Hugs for all the participants and I hope that we can know personally each in the future.

 Pedro Juan Abreu   

Compartiendo sueños / Sharing Dreams

En la vida cotidiana estamos rodeados de un conjunto de accesorios que nos facilitan la comunicación y el contacto con las demás personas. Aunque se encuentren al otro lado del océano o en el mismo barrio, en la casa de al lado, los mensajes electrónicos van sustituyendo cada vez más el intercambio personal y la comunicación cara a cara. Las conversaciones, los olores, los sonidos y los besos se transforman en iconos sintetizados en software para correo electrónico y salas de chat. El contacto virtual va sustituyendo la simple conversación y el encuentro entre las personas, haciéndonos parecer que estamos casi uno al lado del otro. Creemos conocernos muy bien y estar muy cerca cuando solamente pasamos largas horas sentados frente a la pantalla de un ordenador leyendo entre líneas y puntos de luz.

Este trabajo no cuestiona los adelantos tecnológicos ya que sin los ordenadores y los módems hubiese sido imposible realizar este proyecto de los “sueños”, desde cada una de nuestras casas.

Desde este punto de vista solo quiero hacer llegar, a cada uno de ustedes, esta observación.

In daily life we are surrounded by a group of devices allowing us communication and contact with other people. Although they may be on the other side of the ocean, in our same neighborhood, or in the house next door, electronic messages replace more and more personal exchanges and face-to-face communication. Conversations, smells, sounds and kisses become synthesized icons in the e-mail software and chat halls. Virtual contact is replacing simple conversation and meetings of people, making us feel next to each other. We believe we know each other very well and we are very near each other when we spend long hours sitting before the display reading between lines and light dots.

This paper does not question technological advances, since without computers and modems it would have been impossible to make this project of “dreams” from our homes.

This is the only a remark I want to convey you all.

Andrea Dezso

Una astronauta soviética disfrazada festivamente de conejo vuela al estilo de Nadia Comaneci.

Todas las chicas a las que conocí en Rumania en los años setenta soñaban con ser Nadia Comaneci. Todas la imitábamos a nuestra manera. Mi ritual incluía peinarme con un corto rabo de caballo atado con hilo enroscado como Nadia, meterme los topes en los panties convirtiéndolos de ese modo en leotardos que no podían comprarse en los comercios. Así posaba infinitamente frente al espejo de cuerpo completo de mi madre en la famosa posición de aterrizaje de Nadia: brazos elevados sobre la cabeza, manos ligeramente inclinadas, dedos sostenidos con gracia, como una bailarina. Pero Nadia no era una bailarina. Lo que me agradaba de ella era su fuerza y decisión. Se nos decía que se esforzaba más de lo que la empujaba su entrenador, para ser mejor, para ser perfecta.

En aquellos tiempos las ropas eran para mí muy importantes. Con ayuda de la imaginación, hacían posible la transformación instantánea.

También soñaba con astronautas, chicas que volaban en naves espaciales a otros planetas para hacerse amigas de seres extraterrestres. Aunque esto se producía durante la Guerra Fría y teníamos algo de miedo de que la bomba atómica cayera sobre nuestra casa algún día, de todos modos era un tiempo lleno de posibilidades para niñitas fuertes poseedoras de un sueño.

Free-flying Soviet girl-astronaut in festive bunny costume flying over in the style of Nadia Comaneci.

All the girls I knew growing up in Romania in the nineteen seventies dreamed about being Nadia Comaneci. We all imitated her in our own particular ways. My ritual involved combing my hair into a short ponytail tied with twisted yarn like Nadia, tucking my tank tops into my panties, thus turning them into instant leotards —something one couldn’t buy in the stores. In this outfit I posed endlessly in front of my mother’s full length mirror in Nadia’s famous landing position: arms raised above the head, hands slightly bent, fingers held gracefully, like a ballerina. But Nadia was no ballerina. What I liked about her was her toughness and determination. We were told that she pushed herself harder than her coach pushed her, to be better, to be perfect.

Costumes were very important for me at the time. With the help of the imagination they made instant transformation possible.

I also dreamed of astronauts, girls who fly in spaceships and walk on planets befriending alien beings. Although this was during the cold war and we were somewhat afraid of the atomic bomb falling on top of our house one day, it still felt like a time full of possibilities for tough little girls with a dream.

Audrey G. Bennett

Mi cartel interpreta el tema de Compartiendo sueños en distintas formas.

En un nivel, interpreta la palabra sueño del modo que lo hace el diccionario, como “una serie de imágenes, ideas y sensaciones que se producen involuntariamente en la mente al dormir”. Se ve el sueño de una mujer que parece ser una ecuación matemática.

En otro nivel, interpreta el sueño como una “aspiración” y una “esperanza”. La ecuación ba > m + c significa que la estética negra es mayor e igual que matemáticas más cultura. Es mi sueño (mi esperanza) ver el desarrollo en el diseño gráfico estadounidense de una estética negra que fije precedencia para el desarrollo de una estética específicamente cultural en el mundo.

Por ejemplo, las hileras de pequeñas trencillas en la cabeza es una práctica cultural de mi patrimonio afrocaribeño y, según Ron Eglash en su obra African Fractals, también es geometría fractal.

En el cartel, se ve la simulación de un peinado de trencillas en el lado inferior derecho que sirve de puente para una expresión más artística de una simulación de una trenza usada como diseño estético. Usé el software de curvas de trenzas de Ron Eglash ubicado en http:/www.rpi.edu/-eglash/csdt.html para diseñar mi cartel. Con este software pretendí “enseñar matemáticas por medio de la cultura”. Lo usé como instrumento de diseño para generar una estética basada en una referencia de mi propio capital cultural afrocaribeño. Primeramente, simulé de modo matemático una hilera de trencillas. Luego usé una toma de la pantalla de la simulación y la corté y pegué en mi cartel y diseñé el paisaje onírico que tienen ante ustedes.

My poster interprets the Sharing Dreams theme different ways.

On one level, it interprets the word dream the way the dictionary does as “a series of images, ideas, sensations occurring involuntarily in the mind during sleep.” You see a woman’s dream of what appears to be a math equation.

On another level, it interprets dream as an “aspiration” or a “hope.” The equation ba > m + c means the black aesthetic is greater than and equal to mathematics plus culture. It is my dream (my hope) to see a black aesthetic developed in American graphic design that sets a precedence for the development of culture-specific aesthetics around the world.

For instance, cornrowing is a cultural practice within my Afro-Caribbean heritage; and, it is also fractal geometry according to Ron Eglash in his book titled African Fractals

In the poster, you see a computer simulation of a cornrow hairstyle in the lower right hand corner that serves as a bridge up to a more artistic expression of a cornrow simulation used as a design aesthetic. I used Ron Eglash’s Cornrow Curves software, located at http:/www.rpi.edu/-eglash/csdt.html to design my poster. Though his software is intended to “teach math through culture,” I used it as a design tool to generate aesthetics based upon a reference from my own Afro-Caribbean cultural capital. First, I mathematically simulated one row of a cornrow hairstyle. Then, I took a screen shot of the simulation and cut and paste it into my poster and designed the dreamscape that you see.

Kristin Rogers

Hace mucho me fascinan las aves de brillantes colores de los cayos de la Florida. Se me dijo que a veces los pinzones volaban desde Cuba durante las tormentas y luego regresaban al cambiar los vientos. Me interesa y entristece que nuestros dos países, que han estado tan cerca, ahora tengan tanta distancia y misterio entre sí… aunque la distancia física puede medirse por las aves que vuelan de un lado a otro con la brisa fuerte.

Cuando comencé a interesarme en el tema, tomando en cuenta estas ideas, pensé en la idea de Carl Jung sobre el inconsciente colectivo. Según recuerdo, el concepto era que todos compartimos una fuente colectiva de recuerdos, experiencias e ideas y que nuestros pensamientos y personalidades bullen de ella. Experimentamos este bullir del inconsciente colectivo, que contribuye a sentimientos de déjà vu, o la sensación de encontrarse uno con alguien que siente que ha conocido con anterioridad, o el fenómeno de personas de lugares opuestos del mundo que no guardan relación entre sí y a quienes se les ocurren las mismas ideas al mismo tiempo. Nuestra cultura, nuestras personalidades contribuyen a conformar estos pensamientos y experiencias en formas distintas, pero siempre me impresionan las similitudes entre personas de antecedentes muy diferentes y nuestra capacidad de conectarnos unos con otros.

Comencé a pensar en sueños como aspiraciones y comencé a dar vueltas a asociaciones de palabras… aspirar, respirar, inhalar, inspirar. Esperaba acercarme —aunque no estrechamente— a todas estas ideas en mi diseño. Usaba imaginería reflejada, tipo y tensión entre cada plano reflejado para ilustrar la tensión, la cercanía y la separación de nuestros dos países.

Compuse el fondo del cartel con fotografías, óleos y manipulación digital con textura en capas para perturbar y abstraer un paisaje costero cercano al lugar donde vivo. El color, el agua y la pintura crean distancia y aíslan las partes de la pieza dibujadas en forma más clara, recalcando el paisaje entre Estados Unidos y Cuba. El espacio blanco rodea las aves subterráneas y las presiona.

Árboles estilizados se reflejan unos a otros, todos dibujados en el centro, pero permanecen muy aislados unos de otros. El espacio blanco y los árboles estaban compuestos para recordarme pulmones (respiración, inspiración) o diagramas de libros de texto escolares que mostraban cortes transversales de materia orgánica (piel, pulmones). Tenía la esperanza de que se sumaran al sentimiento atrapado de las aves que vuelan a sus ramas. Las aves de colores brillantes se hicieron más planas, más nítidas, y comenzaron a reunirse en el centro de la composición según se liberaban del aislamiento subterráneo. Dibujé las aves como un montaje de la memoria, imágenes de aves en serigrafía e imágenes de enciclopedia.

Estoy seguro de que las aves de esta pieza acabaron por tener solo un vago parecido con los pinzones cubanos que constituyeron mi inspiración original. De nuevo, cuando hablamos de nuestros sueños, o ideas, inmediatamente se hacen más planos que lo que lo eran en nuestras mentes, solo por ponerlas en palabras. Recordamos y olvidamos y tratamos de volver a recordar. Colocando nuestras ideas allí juntas, se hacen más concretas y evolucionan más allá de nuestra concepción original según las leemos, observamos y compartimos.

I have long been fascinated by the brightly colored birds in the Florida keys… I was told that the finches blow in from Cuba sometimes on a storm, and then blow back out when the winds shift. It interests and saddens me that our two countries, which have been so close, now have so much distance and mystery between them… yet the physical distance can be measured by birds blown back and forth on a stiff breeze.

When I first began to approach the topic, considering the ideas above, I considered Carl Jung’s idea of the collective unconscious. As I remember it, the concept was that we all share a collective pool of memory, experience, and ideas, and that our thoughts and personalities bubble up from that pool. We experience this shared unconscious bubbling up, contributing to feelings of déjà vu, or the sensation when you meet someone that you feel you must have met or known before, or the phenomena of unrelated people on opposite ends of the world coming up with similar ideas at the same time. Our culture, our personalities help to shape these thoughts and experiences differently, but I am always impressed by the similarities in people from wildly different backgrounds, and our ability to connect with one another.

I started thinking of dreams as aspirations, and began turning word associations around… aspirate, breathe, breath, inspiration. I hoped to approach (though loosely) all of these ideas in my design. I used reflected imagery, type, and the tension between each reflected plane to illustrate the tension, closeness, and separateness of our two countries.

I composed the background of the poster from photography, oil painting, and digital manipulation with layered texture to distress and abstract a coastal landscape near where I live. The color, water, and paint create distance and isolate the more clearly drawn parts of the piece, emphasizing the landscape between the US and Cuba. The white space surrounds and presses in on the subterranean birds. Stylized trees reflect each other, are drawn to the center, but remain largely isolated from one another. The white space and the trees were composed to remind me of lungs (breath, inspiration) or diagrams from school textbooks that showed cross sections of organic matter (skin, lungs). I had hoped they would add to the trapped feeling of the birds flying in their branches. The brightly colored birds become more flat, more distinct, and begin to come together at the center of the composition as they break free from isolation underground. I drew the birds as a composite from memory, images of silk-screened birds, and encyclopedia images.

I’m sure the birds in this piece ended up looking only vaguely like the Cuban Finches that were my original inspiration. Then again, when we talk about our dreams, or ideas, they immediately become more flat than what they had been in our minds, just by putting them in words. We remember and forget, and try to re-remember. By putting our ideas out there together, they become more concrete, and they evolve beyond our original conception as they are read, viewed, and shared.

 María Rogal

el anochecer es mi tiempo de calma

cuando el día se convierte en noche y el aire no se mueve

aves y personas andan en lo suyo

me quedo inmóvil y floto sobre mi cuerpo… en mi espacio etéreo

es una bella mezcla de voces, colores, texturas, olores

todo es claro y rico

un lugar que está aquí y no simultáneamente allá

y un momento en que todos los hilos

de mi cabeza y mi cuerpo se entretejen

este es mi sueño y mi deseo

más allá de cualquier cosa y de todo lo tangible y material

es un sentimiento de inmenso amor

un tiempo largo que sirve como un momento

en que lloro lagrimitas de dicha

y siento el pulso de mi sistema nervioso

este estado de percepción elevada

es un momento de renovación

 

durante un momento que parece una eternidad

y una eternidad en un momento

deseando sentir profundamente

vivir apasionadamente

navegar por el espacio y el tiempo

moverme y negociar

con cambio y crecimiento

y abrazar el desorden

creando mis propias reglas

 

sueños

tiempo

flotando

etéreo

maleable

precioso

sentimental

cálido

posesión

esperanza

fuerza

risa

gritos

tacto

sucio

dolor

amor

calidez

una canción de amor para mí misma

dusk is my quiet time

as the day changes to night and the air is still

birds and people go about their business

i lie still and float above my body… into my ethereal space

it is a beautiful mixture of voices, colors, textures, smells

everything is clear and rich

a place that is here and not here simultaneously

and a time when all the threads

in my head and body are woven together

this is my dream and my desire

beyond anything and everything tangible and material

it is a feeling of intense love

a long time that feels like a moment

when i cry little tears of joy

and feel the pulses through my nervous system

this state of heightened perception

is a moment of renewal

for a moment that feels like an eternity

and an eternity in a moment

longing to feel deeply

to live passionately

to navigate through space and time

moving and negotiating

with change and growth

and embrace the messy

making my own rules

dreams

time

floating

ethereal

maleable

lovely

sentimental

warm

possession

hope

strength

laughter

screams

touch

dirt

pain

love

warmth

a love song for myself

Oscar Fernández

De niño en La Habana, Cuba, sabía que mis sueños nocturnos eran simplemente las huellas visuales recolectadas el día anterior. Mi mente revisaba, organizaba y entretenía mientras archivaba nuevos recuerdos. Pero no podía explicar la aparición ocasional o repentina de escenas no familiares, personas misteriosas y signos ambiguos. ¿De dónde venían? ¿Cuál era su significado o importancia? Mi lógica adolescente me llevó a una teoría sencilla. Por la noche, cuando las personas duermen, sus mentes se entretejen con las de otras. Cada hilo de sueño se unía en algún telar cósmico. Esta explicación inocente me trajo temor y expectativa a un tiempo. Temía irme a dormir y enfrentar con toda probabilidad esta imaginería misteriosa. Sin embargo, sentía gran expectativa por conocer que otros estaban en este sueño. Cuando conocí el título de la exposición colaborativa Sharing Dreams, mi teoría infantil de los sueños me vino de inmediato a la mente, sobre todo al saber que se formulaba en Cuba.

Cuando mi familia llegó a Estados Unidos a comenzar una nueva vida, encontré una tierra tan extraña como la más aterradora de las pesadillas. Todo parecía ajeno y confuso, nada en este medio me era familiar o acogedor. La nueva lengua sonaba alta, dura y como el ladrido de un perro furioso. A mediados de los cincuenta, una caja eléctrica comenzó a proyectar imágenes/iconos que quemaban la memoria de una cultura pop que surgía. Ya nuestros sueños no estarían influidos solo por los sucesos del día. Cuando llegué a Estados Unidos, las horas de dormir estuvieron llenas de gran ansiedad. A la mañana siguiente, cuando caminaba a la escuela que me habían asignado, enfrentaba el ridículo y la suspicacia constantes. Mis intentos de comunicarme por gestos emocionales de las manos resultaban exhaustivos e infructuosos. Los demás niños, y puede que también los maestros, me tildaban de ignorante. Las hermanas católicas eran bastante estrictas y misioneras. Se decidió que no solo aprendiera inglés bien, sino que lo hablara sin matices de otro acento. Por suerte, los niños tienen una propensión a aprender y adaptarse con rapidez. En aquellos tiempos no me daba cuenta, pero estos difíciles episodios de aclimatación me preparaban para mi vocación. Me inculcaban de modo permanente un fuerte sentido de empatía hacia todos aquellos que intentan comprender.

Muchos años después, soy un comunicador visual. Trabajando con los tres instrumentos básicos de mi disciplina: la tipografía, las imágenes y los símbolos, creo mensajes que envío al público o a usuarios. Los mensajes persuaden, educan, informan y, a veces, incluso entretienen, En ocasiones lo hacen todo. Antes trabajaba en papel, pero ahora practico mi arte en píxeles. Cualquiera que sea el medio, el mensaje del que envía es manipulado (según el mentor, Paul Rand) o en ocasiones solo editado. Mi cartel de Sharing Dreams trata sobre mi vieja curiosidad hacia la patria encantada de mi familia: Cuba. Su rica cultura siempre ha atraído y ha sido mantenida viva por los orgullosos miembros de mi familia, algunos de los cuales han muerto. Para representar esta conexión ancestral, elegí una foto sencilla de mi tía abuela, Magdalena, tomada en La Habana en los años treinta y que ahora aparece de nuevo en su ciudad. Otros elementos visuales representan los océanos evidentes, físicos y políticos, que nos separan y los deseos mutuos de atravesarlos. Como persona que todavía espera los prometidos beneficios humanos de la tecnología, esta experiencia de colaboración sin dudas ha demostrado uno de ellos: a pesar de las barreras, se compartieron los sueños de cubanos y americanos.

Querida Cuba: Espero volver a verte.

As a young child in Havana, Cuba, I knew my night dreams simply were collected visual imprints of the previous day. My sleep-state mind reviewed, organized and entertained as it filed away new memories. Yet, I could not explain the occasional and sudden appearance of unfamiliar scenes, mysterious people and ambiguous signs. Where did they come from? What was their meaning or significance? My adolescent logic led to a simple theory. During the night, as people slept, their dreams would become interwoven with others. Each dream strand meshed together by some cosmic loom. This innocent explanation brought me both dread and anticipation. I dreaded going to sleep and to likely confront the mysterious imagery. Yet, there was great anticipation knowing that others were somehow in this dream. When learning of the collaborative exhibit title, Sharing Dreams, my childhood dream theory instantly came to mind, especially knowing it was formulated in Cuba.

When my family arrived in America to start a new life, I found a land as strange as the most frightening of nightmares. Everything seemed alien and confusing, nothing in this environment seemed familiar or welcoming. The new language sounded loud, harsh and barking (like an angry dog). In the mid-50s, an electric box began projecting memory-burning images/icons from a burgeoning pop culture. No longer would our dreams be influenced from only the day’s events. My first American bedtimes were filled with much anxiety. Next morning, walking to my assigned school, I confronted constant ridicules and suspicion. Attempts to communicate even by emotional hand gestures proved exhaustive and unsuccessful. The other children and maybe teachers too, applied the ignorance label. The Catholic sisters were quite strict and missionary. It was decided that I not only learn English well, but also speak it without hints of any accent. Thankfully, children have a propensity to learn and adapt quickly. Not realizing at the time, but these difficult episodes of acclimation were preparing me for my calling. It permanently instilled a strong sense of empathy for all those attempting to understand.

Many years later, I am now a visual communicator. Working with my design discipline’s three basic tools: typography, images and symbols, I craft messages sent to intended audiences and/or users. Messages will persuade, educate, inform and even sometimes entertain. Sometimes they may do all. Working first on paper, I now practice my craft with pixels. Whatever the media, the sender’s message is manipulated (according to mentor, Paul Rand); or sometimes simply edited.

My Sharing Dreams poster is about my long-standing curiosity regarding my family’s enchanted homeland, Cuba. Its’ rich culture has always beckoned and been kept alive by proud family members, some no longer around. To represent this ancestral connection, I selected a simple portrait of my great aunt, Magdalena. This photo was taken in Havana during the 1930s, it now appears once again in your city. Other visual elements represent the obvious, the physical and political oceans separating us and the mutual desires to break through. As someone still waiting for the promised human benefits of technology, this collaborative experience has certainly demonstrated one: despite barriers, American and Cuban dreams were shared.

Querida Cuba: Espero volver a verte.

 

Selección de Obras

Participantes

Eduardo Moltó

Fabián Muñoz

Héctor Villaverde

José Gómez Fresquet (Frémez)

Pedro Juan Abreu

Andrea Dezso

Audrey G. Bennett

Kristin Rogers

María Rogal

Oscar Fernández

 

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